Bolsonaro volvió a reivindicar a la dictadura en medio de la campaña electoral

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a negar el golpe de Estado de 1964 y endureció su discurso antidemocrático de cara a las elecciones del 2 octubre. El mandatario aseguró que Brasil sería una “republiqueta” si no hubiesen existido los gobiernos militares durante una ceremonia en la que repasó su gestión y enalteció a la cúpula militar. De hecho, el presidente saliente irá a las urnas acompañado por el general de la reserva del Ejército Walter Braga Netto, quien será su candidato a vicepresidente. 

“¿Qué sería de Brasil sin las obras del gobierno militar? No sería nada, seríamos una republiqueta”, afirmó durante un discurso en el Palacio del Planalto para poner en funciones a siete nuevos ministros a raíz de que gran parte del gabinete renunció para postularse a cargos electivos en las elecciones del 2 de octubre.

Bolsonaro insistió en que el proceso de derrocamiento del presidente constitucional Joao Goulart, cuyo cargo fue declarado vacante tras un levantamiento militar en Minas Gerais, no se trató de un golpe.

En alusión a la fecha del golpe militar del 64, Bolsonaro reivindicó la acción de los dictadores Castelo Branco, Emilio Garrastazú Médici y Ernesto Geisel por haber desarrollado la infraestructura, la actividad agrícola en el centro del país y en la selva amazónica.

“Todos tenían (en la dictadura), el derecho de circular, de ir y venir, de salir del país”, afirmó Bolsonaro. El mandatario dijo que los asesores le piden calma pero que en algún momento se cansa: “Calma un carajo, mierda”, apuntó en el discurso.

El presidente. excapitán del Ejército. también dijo que es lícito dudar del sistema de escrutinio electoral y cargó contra las altas cortes del país que investigan a sus aliados.

“No podemos aceptar lo que viene ocurriendo pasivamente. Gente que puede quedar presa, bienes confiscados, salario retenido. Les vas a llegar. Hoy tenemos un presidente que lucha por transparencia en las elecciones. Prohibieron dudar de la urna electrónica. Tenemos la obligación de tener la certeza del voto, que es el alma de la democracia.”, afirmó el mandatario.

En un discurso de tono electoral contra su rival, el expresidente Luiz Inácio “Lula” da SIlva, el mandatario lanzó también una serie de “fake news” (noticias falsas) usadas en la campaña de 2018 vinculando al Partido de los Trabajadores (PT) con una supuesta intención de tolerar la pedofilia y dictar educación sexual en el jardín de infantes.