El verdadero como sea

Venezuela

La derecha nacional e internacional ha tergiversado las palabras de Nicolás Maduro para difundir un supuesto plan de caos, cuando lo que realmente hizo, fue un llamado a la militancia a defender la Revolución Bolivariana. La oposición intenta instalar el fraude antes de las elecciones en el sistema electoral más auditado del mundo. 

Miguel Leonardo Rodríguez- Misión Verdad (Venezuela)

La historia política venezolana dio un salto cualitativo el 4 de febrero de 1992. El “por ahora” se convirtió para nosotros en un grito de esperanza. El pueblo esperó mientras labraba su destino, esta vez con una esperanza posible encarnada en el Comandante Hugo Chávez. Hoy vivimos en ese “ahora” profetizado por Chávez, y lo estamos construyendo, lo soñamos, lo asumimos y lo vamos a defender, como sea.

En los 16 años de la reciente historia política, la Revolución Bolivariana se ha sostenido contra las embestidas de las fuerzas reaccionarias. La larga noche del 11 de abril, el paro patronal y sabotaje petrolero, las embestidas de desestabilización, intento de golpe paramilitar en Daktari, el asedio imperial, el asedio mediático y los intentos de aislamiento político internacional, han sido expresiones de un ataque frecuente e inclemente contra nuestro “por ahora”. De allí que como sea lo debemos seguir defendiendo y bien lo hemos hecho hasta hoy.

El presidente Nicolás Maduro nos ha convocado a un gran compromiso revolucionario, para que como patriotas asumamos nuestro papel en la historia y entendamos el momento crucial que vivimos, la revolución que tenemos y lo que podemos perder si ésta es derrotada. 

Hace un par de meses, en esta misma tribuna, reflexionaba sobre el asedio económico y los intentos por desmoralizar al pueblo para dividirnos. Hoy suscribo parte de lo planteado allí: “Por todas las conquistas del pueblo, no debemos olvidar que una vez que el cántaro se revienta, el agua derramada es muy difícil de recoger. Recordando que, en circunstancias especiales como las que estamos viviendo, debe salir a relucir nuestra estirpe de chavistas, la misma con que fuimos forjados por nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez”.

Sobre el papel de los chavistas, me permito seguir reseñando parte de esas reflexiones: “Los momentos apremiantes y de acentuada dificultad como la que estamos viviendo actualmente, son precisamente aquellos para los que el Comandante Chávez siempre nos preparó para asumirlos con firmeza. Llegó entonces la hora de la verdad. Se requiere poner en práctica toda su enseñanza y la experiencia acumulada de estos 16 años de revolución que permita crecernos como pueblo y una vez más, salir victoriosos de la compleja situación por la que estamos atravesando”.

Son estos los tiempos del “como sea”, tiempos de grandes circunstancias donde debemos convocarnos como pueblo, a salvar nuestra historia, pues sólo el pueblo salva al pueblo.

” La derecha venezolana e internacional ha tergiversado el “como sea” del presidente Nicolás Maduro para convertirlo en componente de su plan de caos, desconocimiento de resultados electorales y embestida imperial. Quieren que parte del pueblo venezolano crea que el chavismo va a robarse las elecciones, como si tal cosa fuera posible con la institución electoral que tenemos “

Nuestro “como sea”, nuestro presente histórico, nuestro derecho a la vida, es una convocatoria a la “calidad revolucionaria”, parafraseando a Alfredo Maneiro cuando hablaba de “la capacidad probable de sus miembros (hoy, los de nuestra revolución) para participar en un esfuerzo dirigido a la transformación de la sociedad, a la creación de un nuevo sistema de relaciones humanas”.

La convocatoria no recae exclusivamente sobre nuestra dirigencia, hoy recae en cada cuadro, cada militante, cada persona comprometida con las causas de nuestro pueblo en revolución en medio de la adversidad. Nuestro “como sea” es tener claro que una revolución existe para cambiar las cosas y que tal cambio posible se basa en preservar a la revolución como espacio y tiempo para salvar la patria, para cambiar nuestro futuro.

La derecha venezolana e internacional ha tergiversado el “como sea” del presidente Nicolás Maduro para convertirlo en componente de su plan de caos, desconocimiento de resultados electorales y embestida imperial. Quieren que parte del pueblo venezolano crea que el chavismo va a robarse las elecciones, como si tal cosa fuera posible con la institución electoral que tenemos. Nos quieren hacer caer en la trampa, además que demuestran que desconocen al chavismo. No logran entender que el chavismo ya ha puesto lo mejor de sí mismo para sostener, como sea, nuestra revolución. Todo se ha hecho dentro de la Constitución, dentro del derecho y dentro de la democracia.

El pueblo patriota está llamado a desarrollar toda su creatividad, toda su fuerza, toda su fe, toda su organización y toda su vocación al servicio de la patria y ganar las elecciones parlamentarias este 6 de diciembre. De esas luchas venimos, de eso estamos hechos y no vamos a claudicar. Somos los mismos del “por ahora” convertidos hoy el pueblo del “como sea”.

Elazar Díaz Rangel- Telesur (Venezuela)

Estamos entrando en las últimas semanas antes de las elecciones, lo que significa que será acentuada la campaña contra el CNE, contra todo el sistema electoral venezolano y contra su presidenta, Tibisay Lucena. 

Afortunadamente, tenemos al frente de ese organismo a una mujer de temple, probada en siete plazas (10 elecciones nacionales) con un eficiente equipo de colaboradores y expertos que han podido hacer del sistema de votación el más confiable del mundo. Imposible un fraude que adultere la expresión de los votantes, reconocido no solo por la oposición cuando les organiza sus votaciones internas, sino por decenas de observadores extranjeros que han conocido todo el proceso. 

Hace poco, cuando el presidente Nicolás Maduro estuvo en Nueva York con motivo de los 70 años de la creación de la ONU, se entrevistó con el ex presidente Jimmy Carter, y hablando de los próximos comicios, Carter le dijo que seguía teniendo la misma opinión del sistema venezolano por su garantía de confiabilidad.

Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano, objeto de 22 auditorías distintas cada vez que hay elecciones, donde no solo participan técnicos y expertos sino representantes de casi todos los partidos que postulan candidatos. Seguramente no lo hacen todos porque son más de 90 partidos, y algunos locales apenas tienen dos o tres candidatos. En esas auditorías avaladas por los partidos están las garantías de la pureza de nuestras elecciones.

En cuanto a los observadores del exterior, se justificaba su presencia a poco del derrocamiento de la dictadura porque se trataba de un proceso democrático en formación, con debilidades, pero hoy, y así lo recordó hace poco Tibisay, Venezuela está en capacidad hasta de orientar a Estados Unidos para mejorar su sistema de votación y ofrecerles garantías a sus electores de las que carecen hoy. Pero la oposición está empeñada en convertir en “observadores” a sus numerosos invitados, que los trae de países europeos para generar disturbios y provocar escándalos noticiosos, para deformar la imagen de las elecciones del 6D. 

” No obstante tantos indicadores positivos, la oposición persiste en su campaña de descrédito, ahora con el apoyo exterior, y no cesará hasta el mismo día de las votaciones, el próximo 6 de diciembre. Vendrán eurodiputados, ex presidentes y decenas de políticos traídos por los partidos de la MUD con el único propósito de intentar sabotear, hacer ruido, entorpecer el proceso “

No obstante tantos indicadores positivos, la oposición persiste en su campaña de descrédito, ahora con
el apoyo exterior, y no cesará hasta el mismo día de las votaciones, el próximo 6 de diciembre. Vendrán eurodiputados, ex presidentes y decenas de políticos traídos por los partidos de la MUD con el único propósito de intentar sabotear, hacer ruido, entorpecer el proceso, escandalizar hacia sus países, en fin, perturbar las elecciones y la imagen democrática de Venezuela así como la pureza de los comicios y denunciar presuntos fraudes.

¿De dónde saca la oposición que el Psuv o el Polo Patriótico tienen intenciones de desconocer resultados que favorezcan a candidatos opositores? ¿Cuándo un solo postulado por la oposición, a cualquiera de los cargos representativos y que hubiese sido electo, ha perdido esa representación por gestiones del oficialismo ante el CNE? ¿Cuándo? ¿Alguien puede mencionar a uno solo? Entonces, ¿de dónde sacan esa especie del desconocimiento de triunfos opositores mediante el fraude? 

Vean en la tabla de abajo estos cinco ejemplos de votaciones para alcaldes en 2008 que ganó la oposición por márgenes muy finos, y que el Psuv nunca pretendió desconocerlos ni pedir su revisión. ¿Cuántas elecciones ha ganado la oposición? Decenas, centenares. ¿Cuántos gobernadores? ¿Cuántas alcaldías? ¿Y qué ha ocurrido con esos votos que la misma gente del CNE contó uno a uno, para comprobar los resultados electrónicos que daban la victoria a postulados por los opositores? Sencillamente que fueron esos votos, reconocidos por el mismo CNE que cuenta los votos favorables al GPP, los que eligieron a los candidatos opositores, los que dieron tantas victorias a la oposición. El 6D será imposible que el CNE distinga en un mismo circuito y cuente votos para unos y no para otros. Todo eso lo saben bien en la oposición. 

Seguramente era ignorado que el domingo 6 de diciembre habrá 114 elecciones en todo el país en 87 circunscripciones; de ahí la complejidad de esas votaciones, que unas apenas tienen relación con las otras.

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