El sueño muerto de la Unión Europea

Latinoamérica y El Mundo

El sueño terminó. El proyecto de una civilización mayor de la Unión Europea es un cadáver que sigue muriendo. Con el mazazo que la troika le dio a Grecia, convirtiendo el NO del referéndum en un SÍ, la transición de la democracia a la dictadura financiera es completa. Las potencias imperiales siguen aplicando medidas ejemplificadoras contra los países que luchan por su independencia.

El primer ministro Alexis Tsipras en el Museo del Holocausto en Berlín – Foto: Archivo

José Blanco – La Jornada (México)

“El cadáver ¡ay! siguió muriendo”

El poeta peruano César Va­llejo escribió ese verso que retrata bien los últimos momentos del proyecto de la Unión Europea. Este proyecto está formalmente plasmado en una larga lista de acuerdos y tratados y fue la tentativa civilizatoria más ambiciosa que hayan intentado los pobladores de la cuna de la cultura humana predominante del planeta.

La línea cardiológica que en la pantalla muestra la presencia de vida, prácticamente se ha vuelto una línea recta y un sonido continuo: el cadáver está alcanzando esta condición, sin que sepamos cómo será el desenlace final.

El proyecto de una civilización mayor fracasó. La mecha encendida que queda es corta. Llegará a su fin y todo volará en mil pedazos. El Tratado por el que se establece una Constitución para Europa (7/1/05), que nunca pudo ser firmado por todos los miembros de la UE, contiene en sus considerandos principios, valores, definiciones, que fueron recogidos de tratados anteriores, estos sí, firmados por todos los miembros –que iban aumentando en el transcurso–, y que desarrollan con cierta amplitud tales enunciados.

” El detonante fue la crisis de la globalización neoliberal a partir de finales de 2007. La troika tomó el mando, y las riendas de la misma llegaron a manos de frauMerkel y de su poderosísimo ministro de Finanzas, herr Wolfgang Schäuble, quien quiere a Grecia fuera del euro, pero ya. El sueño terminó y el despertar es nuestro presente “

En sus considerandos el tratado sueña un anhelo prodigioso: “Inspirándose en la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa, a partir de la cual se han desarrollado los valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona humana, la democracia, la igualdad, la libertad y el estado de derecho; convencidos de que Europa, ahora reunida tras dolorosas experiencias, se propone avanzar por la senda de la civilización, el progreso y la prosperidad por el bien de todos sus habitantes, sin olvidar a los más débiles y desfavorecidos; de que quiere seguir siendo un continente abierto a la cultura, al saber y al progreso social; de que desea ahondar en el carácter democrático y transparente de su vida pública y obrar en pro de la paz, la justicia y la solidaridad en el mundo; CONVENCIDOS de que los pueblos de Europa, sin dejar de sentirse orgullosos de su identidad y de su historia nacional, están decididos a superar sus antiguas divisiones y, cada vez más estrechamente unidos, a forjar un destino común; SEGUROS de que ‘unida en la diversidad’, Europa les brinda las mejores posibilidades de proseguir, respetando los derechos de todos y conscientes de su responsabilidad para con las generaciones futuras y la Tierra, la gran aventura que hace de ella un espacio privilegiado para la esperanza humana; DECIDIDOS a continuar la obra realizada en el marco de los tratados constitutivos de las Comunidades Europeas y del Tratado de la Unión Europea, garantizando la continuidad del acervo comunitario…”; siguen alrededor de 500 páginas de disposiciones detalladas y anexos múltiples, entre los que, en su artículo I-8 se asienta: La moneda de la unión es el euro.

Este proyecto despertó, entre nu­merosos pueblos y culturas del mundo, la más grande de las expectativas. Y sólo dos años después, sin que nuestros ojos lo percibieran, el formidable proyecto empezó a convertirse en el cadáver que aún sigue muriendo.

Recordemos. Luego de una serie de acuerdos, cumbres y visitas oficiales, y el reconocimiento de la frontera germano-polaca en la línea Oder-Neisse; los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Unión Soviética, firmaron el Tratado Dos Más Cuatro, que falló a favor del proceso de reunificación entre los dos estados alemanes. Asimismo, convalidó el Tratado de Unificación, instrumento legal que autorizó la adhesión de la RDA en la RFA según la Ley Fundamental de Alemania el 3 de octubre de 1990. Desde 1991, el 3 de octubre se celebra en Alemania el Día de la Unidad Alemana.

” Los apremios por el dinero y la solicitud de crédito del gobierno de Syriza transformaron el no al referendo en un sí. La transición de la democracia a la dictadura financiera es completa. No había más remedio: en Grecia escasean los alimentos, los servicios de salud y los bancos están vacíos “

El Tratado de Maastricht, sustrato político principal de toda la Unión Europea, fue firmado el 7 de febrero de 1992, dos años después del de la unificación de Alemania. Esta nueva potencia, con velocidad inusitada se alejó del resto de Europa, más aún de los países mediterráneos: mientras el desarrollo científico y tecnológico marchaba velozmente en Alemania, la reunificación abatía significativamente los salarios, y ahora con 81 millones de habitantes representa la mayor población entre los estados miembros de la UE; y cuenta, además con el tercer mayor grupo de emigrantes internacionales. Se convirtió así, en el Estado más poderoso y competitivo y se ocupó de construir su proyecto nacional. Mutó, así, a querer o no, en la fuerza principal que comenzó a horadar el proyecto de la UE. Sus miembros, lejos de cerrar las brechas que los separaban, se vieron lanzados por una fuerza centrífuga. El detonante fue la crisis de la globalización neoliberal a partir de finales de 2007. La troika tomó el mando, y las riendas de la misma llegaron a manos de frauMerkel y de su poderosísimo ministro de Finanzas, herr Wolfgang Schäuble, quien quiere a Grecia fuera del euro, pero ya. El sueño terminó y el despertar es nuestro presente.

Los apremios por el dinero y la solicitud de crédito del gobierno de Syriza transformaron el no al referendo en un sí. La transición de la democracia a la dictadura financiera es completa. No había más remedio: en Grecia escasean los alimentos, los servicios de salud y los bancos están vacíos.

Tsipras no tenía elección, y pasó de héroe a villano en menos de una semana. Su renuncia está a la vista. La UE, en articulo mortis, dará en algún momento su último paso. Ese donde la línea cardiológica se congela.

 

Ugo Codevilla – La República (Uruguay)

El mazazo que la troika le propinó a Grecia, convirtiendo el NO del referéndum en un SÍ gracias al travestismo político de Tsipras, inicia una etapa de muerte súbita del proyecto europeo. En efecto, la idea de una Europa unida fue recibida con júbilo por los antiimperialistas, representaría un contrapeso a las ansias unipolares de Estados Unidos. Una Europa defensora del “estado benefactor”, que incorporaba a España y Portugal en vías de construir la democracia formal y unía las Alemanias.

José Blanco desde su columna en La Jornada recuerda el tratado para una Constitución común del 2005. En dicho tratado dice: “Inspirándose en la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa, a partir de la cual se han desarrollado los valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona humana, la democracia, la igualdad, la libertad y el estado de derecho; convencidos de que Europa, ahora reunida tras dolorosas experiencias, se propone avanzar por la senda de la civ
ilización, el progreso y la prosperidad por el bien de todos sus habitantes, sin olvidar a los más débiles y desfavorecidos; de que quiere seguir siendo un continente abierto a la cultura, al saber y al progreso social; de que desea ahondar en el carácter democrático y transparente de su vida pública y obrar en pro de la paz, la justicia y la solidaridad en el mundo;…”

” El plan de austeridad impuesto a los países con problemas de balanza de pagos es la medida exacta del rompimiento de la unidad europea creando dos zonas. Una de buena salud financiera y otra, a punto de la quiebra. Entre los primeros, domina Alemania, gracias al comportamiento de sus trabajadores, quienes ante la amenaza de perder su empleo prefieren reducirse el salario “

Pues bien, ese proyecto o ilusión está muerto. Europa se plegó por completo al ideario neoliberal y unipolar estadounidense, demostrado primero en la conquista hacia el este, esto es, el ensanchamiento de la mancha geográfica llamada “eurozona”; segundo, en la destrucción del “estado benefactor” en obediencia de las indicaciones del FMI; tercero, en el virtual corrimiento hacia la derecha, incluso de orgánicas de origen popular como el PSOE y el PSF; cuarto, en la obsecuencia con EEUU en la agresión a Rusia que aumenta el peligro de una nueva conflagración de alcances insospechados y quinto, en el ataque sanguinario contra el pueblo griego por la troika, encabezada por la canciller alemana Angela Merkel.

No es la primera vez que la Bundesrepublik Deutschland interviene negativamente en el área. Helmut Kohl estuvo directamente implicado en el derrumbamiento de Yugoeslavia.

El plan de austeridad impuesto a los países con problemas de balanza de pagos es la medida exacta del rompimiento de la unidad europea creando dos zonas. Una de buena salud financiera y otra, a punto de la quiebra. Entre los primeros, domina Alemania, gracias al comportamiento de sus trabajadores, quienes ante la amenaza de perder su empleo prefieren reducirse el salario.

Al lado de Alemania se acomoda Francia, los dos países que junto a Gran Bretaña cuentan con una postura global, no solamente económica, sino política y también militar. Diferenciado el caso del Reino Unido, jugando afuera y adentro de Europa, pero siempre plegado a los intereses de Washington.

” Medida ejemplarizante, contundente: Europa tiene dueños, y no habrá corriente de “izquierda” que pueda cambiar tal dominio. El cuento de las administraciones populares, de la recomposición del walfare state y la democracia representativa solamente sirven para las campañas electorales “

Hoy, cuando los grupos opositores de “izquierda” empezaban a cobrar protagonismo al ganar las elecciones en Grecia, mientras que en España ‘Podemos’ consiguió el gobierno de las dos principales ciudades como son Madrid y Barcelona, irrumpe la tragedia. El primer ministro de Grecia se pliega ante los designios de la troika y con la mayoría del parlamento a favor aprueba una serie de medidas sencillamente infames.

Medida ejemplarizante, contundente: Europa tiene dueños, y no habrá corriente de “izquierda” que pueda cambiar tal dominio. El cuento de las administraciones populares, de la recomposición del walfare state y la democracia representativa solamente sirven para las campañas electorales.

Contrario a los creyentes de un recrudecimiento de la lucha de clases en el Viejo Continente, me inclino a pensar que el contragolpe de la troika sobre Atenas sugiere una postura de cierre de filas del gran capital en países inoculados por la ponzoñosa idea del “callejón sin salidas o ruta única” impulsada por “la dama de hierro”.

Crecerá la derechización del continente y la falta de salidas económicas (sobre todo la de los jóvenes) será sustituida por el temor a la orfandad, a quedar fuera del juego, símil de la amenaza de expulsión de Grecia de UE.

 

Edmundo Vera Manzo – El Telégrafo (Ecuador)

Hace miles de años, las potencias imperialistas y grupos humanos conquistadores, los más ricos y poderosos que en forma visible y oculta dominan y gobiernan el mundo, aplican medidas genocidas ejemplarizadoras con la pretensión de producir miedo y terror paralizador en otros sectores sociales, pueblos y países que luchan por su independencia y libertad y que se han atrevido a desafiarlos, ahora le llegó el turno a Grecia.

Liderados por Alemania, un grupo de países de la unión europea, que se encuentran en  profunda crisis económica, social y violando derechos humanos fundamentales, como brazos ejecutores del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Europeo, pusieron de rodillas al naciente gobierno griego de Alexis Tsipras, que se encontraba a la vanguardia de la izquierda europea. El FMI, el BM y el BE, llamados la ‘troika’, aplican políticas económicas neoliberales que empobrecen a los sectores medios y pobres para enriquecer a los más ricos y los banqueros, que a su vez responden a los intereses de las  potencias imperialistas y el Club de Bilderberg, que es el gobierno invisible que gobierna al planeta. El gobierno de Tsipras se atrevió a convocar una consulta y obtener el 61,3 por ciento de respaldo de su pueblo para replantear el pago de la deuda, que irresponsablemente los gobiernos anteriores adquirieron, desde la dictadura militar, principalmente comprando armas alemanas innecesarias, en complicidad con los prestamistas internacionales. El eje de la ‘troika’, los dioses del dinero, aumentaron las condiciones draconianas para aprobar el salvataje de los bancos griegos. Lamentablemente, Tsipras no resistió las amenazas y traicionó a su mandante: el pueblo griego. Le tocaba defender ‘hasta las últimas consecuencias’ lo ofrecido y autorizado por el pueblo griego y, si su fuerza interior no se encontraba a la altura de las circunstancias heroicas, debió por lo menos renunciar para que otros líderes mantengan en alto la dignidad y la soberanía.

” Hace miles de años, las potencias imperialistas y grupos humanos conquistadores, los más ricos y poderosos que en forma visible y oculta dominan y gobiernan el mundo, aplican medidas genocidas ejemplarizadoras con la pretensión de producir miedo y terror paralizador en otros sectores sociales, pueblos y países que luchan por su independencia y libertad y que se han atrevido a desafiarlos, ahora le llegó el turno a Grecia “

En la historia se han dado algunos casos que merecen recordarse. Espartaco, gladiador y esclavo, puso en jaque al Imperio romano; finalmente vencido en el plano militar, en la historia venció al convertirse en símbolo de libertad. Haití fue el primer país libre y que abolió la esclavitud en América Latina. Luchó contra el Imperio francés y Napoleón Bonaparte. Durante todo el siglo XIX el Imperio británico y Francia boicotearon el desarrollo de Haití. Norteamérica recién en 1865 reconoció la independencia de Haití. Como el pueblo haitiano no ha perdido su espíritu de rebeldía, más de dos siglos se lo castiga con gobiernos tiránicos y fuerzas armadas ‘pacificadoras’ extranjeras que reprimen a su pueblo. El Imperio británico organizó la guerra de la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay) y derrotó al Paraguay que en el siglo XIX fue el país más desarrollado en lo económico, social y soberano de América Latina. La nación Armenia en 1915 sufrió un genocidio de un millón de personas de parte del Imperio otomano y sus descendientes siguen luchando por su reconocimiento y reparación. El Vietnam heroico, con el sacrificio de millones de sus hijos, resistió y venció en lo militar a los imperialismos francés y norteamericano. Cuba sufre un bloqueo comercial de más de medio siglo de parte de EE.UU. y Palestina por más tiempo, bloqueo comercial y militar de parte de Israel.

Los líderes y pueblos que lucharon por su independencia y libertad trascendieron la historia, r
esultaron victoriosos y ejemplos para la humanidad, a pesar de que algunos fueron derrotados por el poder económico, político o militar. Jamás se perdonó a los que se rindieron y los traidores. En las futuras elecciones, principalmente en España, los pueblos escogerán sobrevivir arrodillados o lucharán para que todos vivan en equidad y justicia.

 

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