El Senado mexicano dio el sí a la reforma energética

Ahora, será la Cámara de Diputados la que tratará, primero en comisiones y luego en el pleno, esta inicitiva del Ejecutivo, que busca el ingreso de las empresas extranjeras al negocio de los hidrocarburos locales. Si sucede lo mismo que en el Senado, el oficialismo y sus aliados votarán en contra de todas las propuestas realizadas por los partidos que consideran a esta norma como la entrega de la soberanía. “Elite sin visión ni grandeza”, es el título de una nota de opinión de Luis Linares Zapata.

El Senado mexicano dio el sí a la reforma energética

 

Luis Linares Zapata – La Jornada (México)

“La llamada reforma energética es, por completo, la exhibición descarada de las pulsiones entreguistas de la elite dominante. La apertura será total, cínica y dañina para los intereses nacionales. La industria energética, sin resguardo alguno, quedará sujeta a las apropiaciones del gran capital interno y trasnacional”, afirma el autor.
Anticipa que “no habrá salvaguarda ante el inminente saqueo por venir. Exploración, perforación, generación eléctrica, transporte y trasmisión, refinación y mercadeo al consumidor final quedarán en las avarientas manos de unos cuantos beneficiarios ya bastante conocidos”.
“Mucho de lo que está ya casi programado hubiera podido matizarse o, eventualmente, ser detenido, si la sociedad respondiera, como lo hizo hace apenas unos años, ante la pasada tentativa del panismo calderonista (hoy triunfante en su empeño entreguista)”, recuerda.
Y explica que “ahora no fue posible movilizar por las agrupaciones de izquierda, de manera masiva, la contrariedad popular. Lo que ha venido mostrándose es apenas una pálida respuesta, dado el monumental atropello contra la riqueza remanente de los mexicanos”.
Varias manifestaciones se realizaron en los últimos meses en oposición a la reforma, que requiere de la modificación de varios artículos constitucionales que protegen la exclusividad del Estado en la explotación de los hidrocarburos.
“La suerte está echada, la euforia de panistas y priístas corre concomitante a su escaso tamaño. No gozarán de aprecio o respeto por parte de aquellos a los que habrán de servirles sus tropelías legislativas. El recuento de los daños ocasionados en los años por venir marcará, qué duda, su pueril desempeño.

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