El Senado de Bolivia fijó una fecha límite para las elecciones

En medio de las protestas que se sienten con fuerza desde hace dos semanas, el Senado de Bolivia aprobó el miércoles una ley que obliga a celebrar las elecciones generales a más tardar el próximo 18 de octubre. Los movimientos sociales estaban reclamando que se mantuviera la fecha del 6 de septiembre, que se había asignado tras la primera postergación de los comicios. La decisión de la Cámara alta busca el fin del conflicto y la pacificación del país.

“El 18 de octubre es el plazo máximo que tiene el Tribunal Electoral (TSE) para realizar las elecciones generales, este límite de tiempo es de carácter impostergable, inmodificable y definitivo“, afirmó en una conferencia de prensa el vicepresidente del Senado, Milton Barón.

La nueva norma pasó a la Cámara de Diputados que la ratificará en las próximas horas, explicó la autoridad legislativa. “Esperamos que el país se pacifique”, agregó.

Las dos cámaras legislativas son controladas por el Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido del expresidente Evo Morales (2006-2019), que se inclinó por viabilizar la norma legal.

Los movimientos sociales afines a Morales habían exigido más temprano al Parlamento una ley que fijara en septiembre la fecha de las elecciones, aunque el fondo de la preocupación es que su realización no vuelva a prorrogarse, como sucedió este año.

Bolivia convocó inicialmente los comicios generales para el 3 de mayo, pero a raíz de la pandemia se postergaron en tres ocasiones: para la primera semana de agosto, para el 6 de septiembre y finalmente para el 18 de octubre.

Vecinos, campesinos e indígenas comenzaron el lunes de la semana pasada un corte de rutas en todo el país en rechazo a los aplazamientos de los comicios, tras ser convocados por la Central Obrera Boliviana (COB), el mayor sindicato del país.

Esos grupos consideran que las postergaciones sólo perjudican al candidato presidencial izquierdista Luis Arce, el delfín de Morales, quien encabeza los sondeos de voto por encima del exmandatario de centro Carlos Mesa y de la presidenta derechista interina Jeanine Áñez.

Una vez que la nueva ley sea sancionada por la Cámara Baja, pasará al poder Ejecutivo para su promulgación constitucional por la autoproclamada presidenta interina Jeanine Áñez, según adelantó el ministro de la Presidencia Yerko Núñez.

Núñez también pidió que se terminen las manifestaciones. “Ya no hay ninguna razón para que existan los bloqueos, ya la ley señala que habrá elecciones hasta el 18 de octubre, entonces los movilizados no tienen por qué interrumpir y deben suspender las medidas de presión”, resaltó.

En paralelo, la Iglesia Católica, la Unión Europea y Naciones Unidas aún intentan instalar una mesa de diálogo entre los diferentes actores en pugna.