El Senado brasileño va por la prohibición total del aborto

En línea con la opinión del presidente Jair Bolsonaro respecto al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, el Senado brasileño aprobó por mayoría el tratamiento de un proyecto de ley que prohíbe el aborto en todas las causales, incluida la violación. La reforma constitucional, elaborada por un pastor evangélico, será debatida por la Cámara Alta en las próximas semanas.

El proyecto en cuestión implicaría un cambio radical para Brasil, país en el que la interrupción voluntaria del embarazo es legal en tres causales: las 12 primeras semanas de embarazo, cuando la mujer es víctima de violencia sexual, si hay riesgo de vida de la madre o si el bebé no tiene cerebro.

La iniciativa, que garantiza “la inviolabilidad de la vida desde la concepción”, es parte de una Propuesta de Enmienda a la Constitución presentada por el ex senador Magno Malta, aunque reflotado por el senador de Podemos Eduardo Girão, quien manifestó su expreso respaldo a Bolsonaro durante la campaña electoral.

Girão negó que su objetivo sea dificultar aún más la posibilidad de que las mujeres realicen abortos, a pesar que el proyecto implicaría una disminución de derechos en términos prácticos. Él y otros senadores que apoyaron la medida justificaron que la idea es que el Senado defina los términos de la ley, sin la «interferencia» del Supremo Tribunal Federal.

El propio presidente dejó en claro cuál es su posición respecto al tema, antes y después de la campaña electoral. Bolsonaro firmó en octubre un acuerdo con la Iglesia católica “en defensa de la familia, en defensa de la inocencia de los niños en las escuelas y en contra del aborto y la legalización de las drogas”.

«Firmamos un compromiso en defensa de la familia, en defensa de la inocencia de la niñez en las escuelas; en defensa de la libertad de religión, contrario al aborto y a la legalización de las drogas», declaró por entonces Bolsonaro en un video divulgado por su campaña. Y agregó: “Siempre he defendido esas causas”.

Su polémica ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, también comparte las mismas creencias en contra de los derechos de las mujeres. Justamente, Alves trabajó como asesora hasta fines de 2018 de Magno Malta, el escritor del proyecto.

La también pastora Alves aseguró al momento de asumir que su objetivo es aprobar el Estatuto del Nonato, el cual prevé aumentar las penas de prisión por abortar a 10 años de prisión efectiva. Además, la ministra defiende la creación de una «beca» para aquellas mujeres violadas que decidan no interrumpir el embarazo. Es conocida por su rechazo a la comunidad LGTBI, porque lo primero que dijo como funcionaria fue pedir que los «niños vuelvan a usar el azul, y las nenas el rosa».