El revés de la trama

Brasil
Nico Schvarz/Ilitch Vélez

El encausamiento por actos de corrupción y lavado de dinero contra Eduardo Cunha pone de manifiesto las oscuras prácticas de los conspicuos miembros de la reacción conservadora en este país. El pedido de impeachment contra la presidenta hay que leerlo bajo la concepción de que la mejor defensa es el ataque. Ellos la ponen en práctica con total vileza.

Nico Schvarz- La República (Uruguay) 

Ha quedado claramente de manifiesto en los últimos días lo que se oculta detrás del proceso de “impeachment” impulsado por el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, contra la presidenta Dilma Rousseff, electa hace poco más de un año. Se trata de una maniobra diversionista para salvarse de las acusaciones de corrupción en vasta escala que pesan sobre él.

Tan es así, que el martes 15 la policía allanó sus domicilios y oficinas,  y el Congreso abrió una investigación en su contra, que puede conducir a que pierda su mandato.

Acusado por la fiscalía de recibir sobornos millonarios en el marco del mega fraude a la empresa petrolera estatal Petrobras, Eduardo Cunha habrá de ser investigado además por el Consejo de Ética del Congreso por ocultar sus abultadas cuentas en Suiza. La policía realizó los allanamientos para “evitar que pruebas importantes sean destruidas”. Del domicilio de Cunha en Brasilia se llevaron su computadora y su teléfono celular. También fueron allanados su domicilio y sus oficinas en Río de Janeiro. Pasó de la condición de acusador a la de acusado. Lo mismo ocurrió con las oficinas de dos legisladores y de los ministros de Turismo y de Ciencia y Tecnología, pertenecientes todos ellos al mismo partido de Cunha, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Cunha fue acusado por la Fiscalía en agosto de haber cobrado sobornos por al menos cinco millones de dólares en el marco de la red de corrupción que defraudaba a Petrobras. Las autoridades investigan asimismo si se quedó con dinero de origen sospechoso en cuentas bancarias en Suiza que no declaró y cuya existencia fue confirmada por el banco suizo donde efectuó los depósitos. El Consejo de Ética de la Cámara de Diputados decidió el martes abrir una investigación para establecer si Cunha violó el Código de Ética de la institución al asegurar a sus pares que no poseía ninguna cuenta no declarada al fisco en el exterior. Cunha dispone de un plazo para defenderse ante el Consejo de Ética, que al cabo de tres meses emitirá una recomendación. El plenario de la Cámara pude luego poner fin a su mandato.

» Esa es la razón por la cual las grandes manifestaciones populares que han estado recorriendo muchas ciudades de Brasil en defensa del gobierno de Dilma Rousseff incorporaron la consigna: ‘¡Fora Cunha!’. A ello se suma otra razón, y es la conducta asumida por Cunha y su sector evangélico en relación con importantes temas legislativos  «

Esa es la razón por la cual  las grandes manifestaciones populares que han estado recorriendo muchas ciudades de Brasil en defensa del gobierno de Dilma Rousseff incorporaron la consigna: “¡Fora Cunha!”. A ello se suma otra razón, y es la conducta asumida por Cunha y su sector evangélico en relación con importantes temas legislativos que están en debate, entre ellos aumentar las restricciones a los abortos en casos de violación  y reducir la edad penal a 16 años. Esto ha provocado la repulsa de movimientos sociales diversos, al punto de que legisladores del PT y de  otros partidos de izquierda, como el PSOL y la Rede de Marina Silva reclamaron el martes a la Corte Suprema el alejamiento de Cunha de la presidencia de la Cámara. Esa fue una de las más destacadas noticias internacionales del martes, junto a la del acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC-EP para el establecimiento de una paz duradera en Colombia. La presidenta Dilma afirmó en un comunicado que “espero que todos los hechos investigados sean esclarecidos lo más rápidamente posible, y que se establezca la verdad”.  Las informaciones sobre los allanamientos en los domicilios de Cunha insistían en que su objetivo era evitar que se destruyeran evidencias de los delitos denunciados.

La senadora Constanza Moreira, profunda conocedora de la realidad brasileña, ha publicado un exhaustivo artículo, titulado: “Riesgo Brasil. El juicio político contra Dilma”, en el cual examina sucesivamente elfactor Cunha, el factor Temer, el factor financiero y una breve historia del proceso de “impeachment”. En el capítulo dedicado al vicepresidente Michel Temer, señala que éste maniobra con la aspiración de pasar a ocupar la presidencia, y con esa intención ya ha diseñado las líneas para un futuro gobierno (“que causa escalofríos”, señala Constanza), ya que incluye recortes al presupuesto público, privatización y desregulación, apuesta al sector privado como organizador de la economía, flexibilización laboral, reforma tributaria. Esto es precisamente lo que está en juego en la actual coyuntura brasileña.

Lo confirma citando un análisis del ex presidente de la Orden de Abogados de Brasil, Vladih Damous, quien afirma: “Hay una tentativa de golpe parlamentario en la tramitación del proceso de impeachment contra la presidenta. Si el proceso prospera aún en ausencia  de los presupuestos para los que la Constitución lo prevé, tendremos simplemente un golpe, aunque disfrazado y escondido”. Como se hizo en Paraguay y en Honduras.

Para evitarlo, el pueblo brasileño se está movilizando intensamente en todo el país. 

Ilitch Verduga Vélez- El Telégrafo (Ecuador) 

El encausamiento por actos de corrupción y lavado de dinero del presidente de la Cámara de Diputados del Brasil, Eduardo Cunha, y el embargo de sus bienes por el accionar judicial en Brasil, y de igual manera las acusaciones en contra del expresidente Fernando Collor de Melo, de hace unos meses, ha puesto al desnudo los hechos dolosos y las oscuras prácticas de estos conspicuos miembros de la reacción conservadora en ese país. Sin embargo, no ha impedido que estos activos participantes en la oscura conspiración conducente a la caída de la presidenta Rousseff continúen en esos menguados esfuerzos. Aunque sean realmente ellos los que tenían y tienen cuentas que rendir al ministerio público, de actos punibles que ameritaron la acción de la Fiscalía brasilera, maniobra delincuencial de la que con bajeza se intentó involucrar a la jefa de Estado, Dilma Rousseff.

La indagación generada por el fiscal general de la Nación, Rodrigo Janot, acorde a informaciones de prensa, proporcionada por publicaciones de distintos matices e incluso de la franquicia CNE, permitieron conocer la acusación a estos dos líderes y  cerca de 50 militantes de la derecha financiera integrada por empresarios, lobbistas y aventureros de esas formaciones, de estar envueltos en los sobornos en la compañía Petrobras, cuyos entretelones muestran los delitos cometidos: tráfico de influencias, extorsión, cohecho. Junto a la acusación, la Fiscalía general exige la devolución de 40 millones de dólares a cada uno de ellos. Se han recuperado 400 millones de algunos de estos reos. También obligados a la remediación de los daños causados a Petrobras.

» La república brasileña, tan pródiga y reconocida por sus éxitos en múltiples actividades  (…) ahora sacudida por el ardor de entes facciosos que, tomando de algún modo lo futbolístico, en que “la mejor defensa es el ataque”, lo hacen con total audacia y vileza, sin la formalidad de la lógica, al pedir juicio político contra Dilma Rousseff «

La república brasileña, tan pródiga y reconocida por sus éxitos en múltiples actividades, culturales, científicas, deportiv
as; ahora sacudida por el ardor de entes facciosos que, tomando de algún modo lo futbolístico, en que “la mejor defensa es el ataque”, lo hacen con total audacia y vileza, sin la formalidad de la lógica, al pedir juicio político contra Dilma Rousseff. Solicitudes de impeachment con descargo de las imputaciones, luego de indagaciones de rigor, han sido desechadas 5 veces por órganos legislativos y judiciales. No obstante, un nuevo proceso de destitución está en marcha.

Y es que Dilma, a pesar de haber desvanecido las incriminaciones formuladas en su contra e incluso detenido importantes iniciativas sociales, dada la crisis económica mundial, sufre el celo sedicioso que continúa fundamentalmente en la gran prensa y en las poderosas cadenas de radio y televisión, cuya motivación primordial e inmediatista conlleva a destituir a Dilma Rousseff de su dignidad de jefa de Estado en un golpe palaciego. Y obviamente a mediano plazo agudizar la agresión al PT, partido de los trabajadores, y a su líder histórico, el legendario Lula, en la expectativa que se convierta en candidato para los próximos comicios generales y que, en consideración de analistas y politólogos serios, es un postulante de éxito para la presidencia.

Está clara entonces la doble moral de los amos mediáticos responsables de la manufactura de la información en Brasil, donde el régimen actual se encuentra inerme e indefenso ante la embestida periodística despiadada, antiética, que ha sido capaz de armar una trama abyecta y apoyar falacias monumentales en contradicción, ocultar, encubrir defraudadores con cuentas cifradas de millones de dólares en Suiza. Los medios son poder en las sombras del país del ‘séptimo día de la Creación’.

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