El presidente dueño de la palabra

Paraguay

La idea del presidente Horacio Cartés es evidente y antigua: controlar la economía y concentrar el mensaje político. Para poder profundizar un modelo productivo latifundista y desigual, apela a la monopolización de la palabra. A partir de una importante inversión financiera en los medios privados de mayor influencia, intenta concentrar el discurso y dominar el mapa comunicacional.

Emiliano Guido – Miradas al Sur (Argentina)

El presidente paraguayo, Horacio Cartes, no silencia ni persigue medios de comunicación; simplemente, los compra. Dueño de una de las fortunas más importantes en el vecino país –con inversiones en diferentes rubros: tabacalero, agropecuario, cosmética femenina y hasta en el fútbol–, el magnate jefe de Estado inició en los últimos meses una importante inversión financiera en diarios y radios locales.

Primero, representado por su hermana, la empresaria Sarah Cartes, el ex presidente del club de fútbol Libertad compró a principios de este año el Grupo Nación Comunicaciones (dueño de los matutinos La Nación y Crónica, y de las radios Montecarlo y 970 AM). Unos meses más tarde, profundizó su desembarco en el mapa de medios con la adquisición del principal paquete accionario del Grupo Wasmosy, que manejaba los contenidos de los diarios Hoy, Popular y la radio electrónica Laser Stream.

Por otro lado, uno de los ejecutivos del Grupo Nación Comunicaciones –la nave insignia del Grupo Cartes en el tablero mediático– adelantó públicamente esta semana que “probablemente, en el corto plazo, llegue el momento de adquirir un canal de televisión”. Según varios especialistas, Cartes está interesado en comprar el Canal 13 paraguayo, tocayo de la emisora argentina y con buen nivel de rating en la pantalla chica guaraní.

» Horacio Cartes, no silencia ni persigue medios de comunicación; simplemente, los compra. Dueño de una de las fortunas más importantes en el vecino país –con inversiones en diferentes rubros: tabacalero, agropecuario, cosmética femenina y hasta en el fútbol–, el magnate jefe de Estado inició en los últimos meses una importante inversión financiera en diarios y radios locales «

El Grupo Nación Comunicaciones controla en la actualidad un importante paquete de licencias mediáticas y está logrando equiparar –en relación de fuerzas– a la principal e influyente corpo doméstica, el Grupo Zucolillo: dueña del diario stroessnerista y ultraconservador ABC Color, el de mayor tirada y penetración pública en el vecino país mediterráneo.

De forma paradójica, la intención de Cartes de influir en el tratamiento informativo diario es criticada por sectores sociales y políticos disímiles. Los movimientos sociales campesinos –que lograron articular a principios de año la primera huelga campesina en mucho tiempo–, la bancada parlamentaria que responde al ex presidente derrocado Fernando Lugo, el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) y hasta, incluso, la máxima corporación periodística local –el Grupo Zucolillo– repudiaron en las últimas horas la ambición presidencial de colonizar la agenda mediática desembolsando cheques en divisas con más de seis cifras.

“La última vez que habló con los periodistas el mandatario tuvo un desliz. ‘Qué querés que haga con el muerto’, respondió cuando se le preguntó sobre un hombre que perdió la vida en un cierre de ruta. Lo publicado no agradó a Cartes y tampoco a sus asesores que desde entonces optaron por aislarlo del contacto diario con los medios”, señaló ABC Color en un editorial titulada “Cartes, incómodo con la prensa”.

El Sindicato de Periodistas del Paraguay emitió un posicionamiento en el que rechaza la concentración de medios y alerta sobre los riesgos para la democracia que entraña que el titular del Poder Ejecutivo, que además intenta cooptar los demás poderes del Estado, esté en una agresiva campaña por dominar el sector de los medios de comunicación”, refirió el último jueves el periódico alternativo y cooperativo E’a.

Democratizar la palabra

Paraguay es un caso testigo regional de la vigencia de los latifundios rurales. El norte del país, por ejemplo, vive un estado de militarización permanente instrumentado por Cartes para disminuir la conflictividad social en un territorio parcelado a trazo grueso entre gigantes haciendas sojeras o sembradíos cocaleros en manos de extranjeros y grupos narco. A dicha monarquización del modelo productivo, el líder colorado le está agregando, entonces, un bonus track monopolizador en el tablero de medios. La idea de Horacio Cartes es tan evidente como antigua: controlar la economía y concentrar la palabra.

» El Sindicato de Periodistas del Paraguay emitió un posicionamiento en el que rechaza la concentración de medios y alerta sobre los riesgos para la democracia que entraña que el titular del Poder Ejecutivo, que además intenta cooptar los demás poderes del Estado, esté en una agresiva campaña por dominar el sector de los medios de comunicación «

En diálogo con Miradas al Sur, Arístides Ortiz, redactor de E’a, advierte que: “La realidad de los medios alternativos –digitales, radiales e impresos– en Paraguay es de resistencia. Resisten a una apabullante realidad en la que una minoría del país concentra la tenencia y uso de los medios de comunicación: las corporaciones como los grupos Zucolillo, Domínguez Dibb y Wasmosy ocupan el 98% del espacio radioeléctrico y controlan todo el espacio de frecuencia de los canales de televisión. Por otro lado, unas cien radios comunitarias, distribuidas en todo el país, se resisten a desaparecer; además, hay muy pocos medios impresos alternativos y un solo canal comunitario”.

Horacio Cartes baja línea en radios y diarios gracias a la compra de medios privados. La Sociedad Inte­ramericana de Prensa aplaude

 

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