El plan es la paz

Venezuela

El canciller Elías Jaua aseguró que el plan del gobierno es la paz y por ello apuestan al diálogo con la oposición, la cual se encuentra fragmentada. Precisó que los sectores extremistas -que persiguen el derrocamiento de Nicolás Maduro- son los que presionan y extorsionan al resto de los opositores para que no se sienten a conversar. El acompañamiento de Unasur ha sido efectivo.

Periodismo Digital

Jimmy Tapia Borja – El Telégrafo (Ecuador)

“Nuestro plan es la paz”. Así define el canciller venezolano, Elías Jaua, la estrategia usada por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro en los acercamientos con los grupos opositores. En una entrevista con diario EL TELÉGRAFO, el funcionario adelanta que, pese al parcial distanciamiento con los políticos contrarios al régimen actual, continuarán los diálogos con otros sectores de su país.

El funcionario destaca el acompañamiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en estas conversaciones, en las que participa el canciller ecuatoriano, RicardoPatiño. Venezuela ya lleva más de 100 días de protestas antigubernamentales (desde el pasado 12 de febrero y hasta el momento hay 44 fallecidos).

¿Es diálogo o negociación lo que mantiene el Gobierno de Venezuela con los opositores?

Es un diálogo para encontrar caminos que le permitan a la oposición venezolana retornar al camino de la institucionalidad, del juego democrático y las reglas constitucionales.

Pero ambos sectores dialogan, se escuchan y no se llega a nada concreto…

En primer lugar no fuimos a negociar nada, aunque hay resultados concretos…

¿Cuáles son esos avances?

En el ámbito político, el primer gran logro es que el Gobierno de Venezuela le ha tendido un puente a la oposición que escogió el camino de la insurrección violenta y de la subversión del orden democrático. Es un logro haber llamado a los grupos opositores para decirles que se han ido por el camino equivocado y decirles como Gobierno que vuelvan al juego democrático constitucional.

El segundo gran logro, en el marco del diálogo, es haber activado procesos que estaban paralizados, como la constitución de los comités de postulaciones para renovar las vacantes de los poderes públicos. El tercero es que hemos avanzado en un conjunto de reuniones con los dirigentes opositores de los estudiantes, ya se desarrolló el primer encuentro con los ministros del área. En cuarto lugar se avanzó en la revisión, con la Comisión de Delitos Penales, de un conjunto de casos -planteados por la oposición- de personas privadas de libertad, que se dieron en el marco de circunstancias políticas.

En lo económico, en cambio, a través de la Conferencia Nacional de Paz, se ha desarrollado un conjunto de acuerdos y decisiones del sector público y del sector privado que se implementan para darle dinamismo a la economía nacional.

¿Por qué los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) dejaron de dialogar?

Porque al interior de la oposición hay una gran división. Los sectores violentos que persisten en intentar vías para derrocar al Gobierno chantajean y presionan a los sectores que se han sentado a dialogar. Esas contradicciones internas han obligado a los sectores que se habían sentado con nosotros que ‘congelen’, por ahora, el seguir dialogando, pero no han renunciado. Seguramente, desde nuestro punto de vista, para lograr ponerse de acuerdo al interior de la llamada MUD en función de continuar el diálogo político. Una oposición fragmentada, dividida, y chantajeada por los grupos extremistas.

¿Puede precisar los nombres de la gente que no quiere que el diálogo progrese?

Por su puesto, el señor Leopoldo López, quien está privado de libertad y que fue el gran promotor de la violencia; la ex diputada María Corina Machado y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledesma. Son tres de las figuras emblemáticas que se oponen al diálogo y que insisten en la salida inconstitucional del presidente Nicolás Maduro.

¿El Gobierno de Venezuela ha cedido algo (a favor de la oposición) en los diálogos?

Esto no se trata de conceder, porque no es una mesa de negociaciones. El primer gran gesto del Gobierno es haberle dicho, a quien lo quiere tumbar, ¡oye, vale!, sal de ese camino, de ese atajo de la violencia y ven a conversar, vamos a trabajar para garantizar la paz y la estabilidad. Aquí no se trata de un juego de que la oposición gane o que el Gobierno ceda o conceda. Se trata del derecho de vivir en paz.

El presidente Nicolás Maduro declaró que los diálogos continuarán con o sin el MUD. Entonces, ¿con quién se dialogaría?

Se dialoga con el sector privado nacional, con los trabajadores, con los sectores sociales, con los dueños de los medios de comunicación. En paralelo a la mesa de diálogo con la dirigencia política de la oposición, hay un conjunto de mesas de paz con distintos sectores de la sociedad venezolana y eso no se ha congelado ni se lo hará, por el contrario, va muy bien.

Algunos informes difundidos en su país señalan que si se rompe el diálogo habría graves consecuencias para su país. ¿Se ha pensado en esa posibilidad?

Es la amenaza del Gobierno de Estados Unidos y del Senado de ese país. Lo rechazamos y no le concedemos ninguna competencia de condicionar el proceso de diálogo. Confiamos en que la oposición sepa hacer valer los intereses nacionales, por encima de los personales y agradecemos a la Unasur por el respaldo dado.

¿Y cuál es el plan alterno si se rompe el diálogo?

Nuestro plan es la paz.

¿El Gobierno está dispuesto a dejar en libertad a los detenidos vinculados a los hechos violentos a cambio de la paz?

El Gobierno no puede dejar libre a nadie, porque hay un sistema de justicia. Los que han sido detenidos en el ejercicio y promoción de la violencia han sido imputados por la Fiscalía General y están a órdenes de los tribunales de Justicia. En Venezuela solo hay 112 privados de libertad (que han cometido homicidios, daños a las personas y a la propiedad pública o privada), de los 3.000 detenidos que ha habido, 400 casos han sido cerrados y han quedado en libertad plena, y el resto está con libertad condicional mientras se realice el juicio.

¿Venezuela necesita la ayuda de otros países para resolver la situación que se vive con los grupos opositores?

Necesita acompañamiento, y el de la Unasur ha sido efectivo. Los cancilleres en un par de visitas lograron que la oposición aceptara dialogar. A partir de allí hemos trabajado en temas que ha ayudado a disminuir la violencia en las calles.

 

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