El Parlamento cubano aprobó la nueva constitución: cuáles son los cambios

En una votación unánime, el Parlamento cubano aprobó el borrador final de la nueva Constitución de la isla, que deberá ahora ser reafirmada en un referéndum popular convocado para el próximo 24 de febrero. El nuevo texto incluye la figura de primer ministro, la propiedad privada y la necesidad de inversión extranjera. Quedó afuera el matrimonio igualitario.

Los 583 diputados reunidos en la última sesión de la Asamblea Nacional respaldaron, uno a uno, el texto que debe sustituir la Carta Magna vigente (1976) y que mantiene al gobernante Partido Comunista (PCC, único) como “fuerza dirigente superior de la sociedad” y el comunismo como aspiración.

“La Ley fundamental que acabamos de aprobar reafirma el rumbo socialista de la Revolución” y garantiza “una mayor inclusión, justicia e igualdad social”, aseguró el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.

En su primer resumen del año ante el Parlamento desde que llegara al poder en abril pasado, Díaz-Canel recordó el proceso de consulta popular en el que participaron casi nueve millones de cubanos y que incluyó por primera vez a los emigrados.

Tanto el primer borrador del proyecto como el aprobado hoy tras incorporar algunas de las propuestas de la ciudadanía fueron elaborados por una comisión liderada por el expresidente y primer secretario del PCC, Raúl Castro.

Díaz-Canel llamó a los cubanos a dar el “Sí a la Revolución” en el referendo constitucional del próximo 24 de febrero, en el que los cubanos deberán responder a la pregunta de “¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?”, adelantó el presidente de la Asamblea, Esteban Lazo.

Cuáles son los cambios

La nueva Constitución no modifica el sistema político de la isla pero sí busca plasmar algunas reformas económicas, impulsadas en los últimos años.

La versión revisada vuelve a incluir el término “comunismo” eliminado del borrador inicial y restituido después de que más de 1.800 cubanos lo solicitaran.

También instituye las figuras del presidente de la República y el primer ministro, además de reconocer la propiedad privada y la necesidad de la inversión extranjera para el desarrollo económico del país.

Los diputados también aprobaron un artículo que dispone que “los medios de comunicación fundamentales no pueden ser objeto de ningún otro tipo de propiedad que no sea la socialista de todo el pueblo”.

En uno de sus giros más polémicos, la Comisión Constitucional eliminó el artículo que abría la puerta al matrimonio igualitario en la isla y aplazó la discusión al menos dos años, cuando deberá quedar redactado un nuevo Código de Familia, que también se someterá a referéndum.

El borrador final de la nueva Carta Magna enfrentó a simpatizantes y detractores en las redes sociales, sobre todo en Twitter, donde con el hashtag #YoVotoNo los críticos al régimen piden rechazar el texto ya que “no contiene mejoras” y vuelve al país “a lo antiguo”.