“El país no merece esta inestabilidad”, renunció la vicepresidenta de Ecuador

A un día de que el presidente Lenín Moreno la eximiera de sus funciones como vicepresidenta, María Alejandra Vicuña presentó hoy la “renuncia irrevocable” a su cargo, mientras la Justicia investiga el supuesto cobro irregular en la financiación de su partido Alianza Bolivariana Alfarista (ABA, izquierda). Según Vicuña, dejó su puesto en el Poder Ejecutivo porque no quiere generar una sensación de “inestabilidad”. La decisión final, sin embargo, será sometida a votación en la Asamblea Nacional.

Vicuña estaba encargada de programas sociales y la reconstrucción de los daños dejados por el terremoto de 7,8 grados que sacudió el oeste del país el 16 de abril de 2016, el cual dejó un saldo de 673 muertos y pérdidas por más de 3.000 millones de dólares. Moreno había aceptado ayer su pedido de licencia sin goce de sueldo, que según Vicuña había requerido “para ejercer el legítimo derecho a la defensa y no afectar la gestión de gobierno”.

La vicepresidenta fue acusada por un exasesor suyo, Ángel Sagbay, quien confesó haber depositado en su cuenta personal contribuciones económicas supuestamente irregulares dirigidas a su grupo político Alianza Bolivariana Alfarista (ABA).

Vicuña había desmentido horas atrás una potencial renuncia, pero hoy anunció su dimisión públicamente, la segunda en ese puesto en menos de dos años tras la salida de Jorge Glas. A través de un video, aclaró que no se prestará para que las presunciones en su contra sean utilizadas para generar un ambiente de inestabilidad en el Gobierno o rumores sobre, incluso, una eventual renuncia del propio presidente Lenín Moreno.

“El país no merece esta inestabilidad por lo que presento la renuncia a mi cargo como vicepresidenta, no me voy a prestar a que se abone a rumores de muerte cruzada, de renuncia del presidente o de grave conmoción interna”, puntualizó en el mensaje.

Vicuña señaló además que tomó esa decisión tras un proceso de “profunda reflexión” y para liberar el ambiente de tensión que se ha creado por el escándalo en su contra. “Como sociedad no podemos, y no puedo, tolerar tanta mentira usada para afectarme, para humillar”, afirmó y aseguró que se defenderá “como ciudadana”.