El ñeripeso, la criptomoneda colaborativa uruguaya que sorprende a todos

El ñeripeso, la nueva moneda virtual uruguaya, sigue ganando terreno desde su lanzamiento. En poco más de un mes ya suma más de 2.000 usuarios. Se trata de un ‘token’ (‘ficha’ en inglés), una unidad virtual de intercambio cuyo valor se va determinando por los miembros de la comunidad en la que se utiliza y no es convertible a ninguna divisa.

“El otro día se remataron un termo y una computadora al mismo tiempo, y el termo valía cinco veces más que la computadora, algo que en un mercado convencional es ridículo”, contó Juan Grunwaldt, uno de los creadores de este instrumento. 

El ñeripeso “es un juego para entender o para hacernos la pregunta de dónde está el valor o qué es el valor”, añade Grunwaldt.

El ‘ñeri’ -palabra que alude al compañero de celda en la jerga carcelaria rioplatense- “tiene mucho que ver con el valor y la confianza”, y tiene un fin colaborativo, a diferencia del objetivo especulativo de algunas criptomonedas. 

La tecnología de las criptomonedas “fue pensada en su diseño para ayudar a mucha gente”, dice el también escritor, pero la discusión “en los últimos cinco años ronda mucho más en la especulación financiera” que en democratizar herramientas de este tipo.

El nancimiento del ñeripeso

Lo primero que hizo Grunwaldt fue regalarle un millón de ñeripesos a 100 amigos y conocidos dispuestos a experimentar.

Con semejante disponibilidad, en los primeros días hubo transacciones como la venta de un frasco de mermelada por 200.000 ñeripesos. Esta semana, el remate de una guitarra usada comenzó en 10 ñeris y rápidamente el valor escaló por encima de los 800.0000. 

Todas las transacciones se realizan a través de la plataforma de ‘charlas virtuales’ Discord. Allí hay salas de chat con los remates divididos por sectores, pero también espacios informativos, de discusión y proyectos.

La comunidad creció de aquellos primeros 100 integrantes a más de 2.300 personas, a las que se les regaló billeteras con 100.000 ñeripesos para intercambiar por productos o servicios reales.

En esta primera etapa “de aprendizaje” la emisión es del 2,5% del total definido por Grunwaldt para su invención.

La formación de la comunidad

El único requisito para ser parte de la comunidad es la voluntad. No hay condiciones de edad, localización o conocimiento. 

Cualquier interesado puede contactarse a través de las cuentas de Twitter o Instagram @nieripeso para ser derivado a Discord, donde llenará un formulario que le permitirá acceder a una billetera con sus primeros 100.000 ñeripesos.

Otra forma de hacerse con la moneda virtual es ofrecer “cualquier cosa que agregue valor a la comunidad” y que será retribuido con ñeris. Y esto, dice Grunwaldt, va mucho más allá de bienes y servicios. 

Como el sistema permite hacerse de ‘dinero’ gratis, “se reconoce otro tipo de valor. Se paga cuando se brinda una ayuda a alguien, o cuando alguien pasa información, o por memes. Hay maneras muy creativas de generar valor”.

“La gente no está especulando a futuro sino que lo está disfrutando hoy. La pasa bien en la plataforma y necesitaba esta bocanada de aire fresco”. 

“El valor no está en la especulación sino en lo que hace la gente día a día. Los que participan hoy activamente de la comunidad lo entienden así: creen que el ñeripeso tiene valor y que no importa si tiene o no comparación con otra moneda”, concluye.