El MPF pide el procesamiento de Jair Bolsonaro por sus dichos misóginos

El Ministerio Público Federal (MPF) de Brasil pidió que se procese al presidente brasileño Jair Bolsonaro por sus constantes comentarios y actitudes misóginas desde su llegada al Palacio de Planalto. La acusación también alcanza a algunos de sus principales funcionarios, como el ministro de Economía, Paulo Guedes; el ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo y la polémica ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves. 

El MPF cuestionó todas las declaraciones del Gobierno y los actos administrativos realizados que revelan prejuicios contra las mujeres, reforzando los estigmas y estimulando la violencia.

La Fiscalía advirtió que la postura de Bolsonaro y sus ministros constituye un abuso a la libertad de expresión, ya que viola otros derechos garantizados por la Constitución, como el respeto a la dignidad de la persona humana.

La Fiscalía destaca que las manifestaciones “intolerables” tienen un efecto “sobre la realidad social y la persuasión pública, con el potencial de reforzar estereotipos y actitudes misóginas y discriminatorias, especialmente cuando provienen de personas con influencia”.

La demanda fue interpuesta por la Procuraduría Regional de Derechos Ciudadanos, en São Paulo, y presenta dos solicitudes: que se invierta al menos 10 millones de reales en campañas de sensibilización sobre los derechos de las mujeres; y se imponga una multa de millones de reales, pagada al Fondo de Derechos Difusos, por daño moral a las mujeres.

En la denuncia se explica que las acciones publicitarias deben tener una duración mínima de un año y deben exponer datos sobre la desigualdad de género y reforzar la información sobre los derechos de las mujeres.

En el documento, los fiscales Pedro Antonio de Oliveira Machado y Lisiane Braecher citan los episodios en los que, según ellos, el presidente y sus funcionarios se dirigieron irrespetuosamente a las mujeres o hicieron insinuaciones misóginas.

La acción cita, por ejemplo, que en abril de 2019 Bolsonaro afirmó que “Brasil no puede ser un paraíso para el turismo gay”. “Cualquiera que quiera venir aquí para tener sexo con una mujer, siéntase libre”. En febrero de este año, al referirse a una periodista, Bolsonaro dijo, bajo las risas de él y de la gente que lo acompañaba: “Ella (la reportera) quería una primicia. Quería una primicia”.

Además de las declaraciones del presidente, la demanda también cita la declaración del ministro de Economía, Paulo Guedes, cuando dijo que Brigitte Macron, la primera dama de Francia, era “realmente fea”. Recuerda que el ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, dijo que había trivializado el término “violación” y cita el discurso de la ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, quien afirmó que “las mujeres deben ser sumisas”. Doctrina cristiana, sí “.

“Este patrón presente en dichos pronunciamientos, así como en otras declaraciones, transmite estereotipos que refuerzan abusivamente la discriminación y los prejuicios, que estigmatizan a las mujeres y causan daños colectivos morales y sociales”, argumentan los fiscales en la demanda.