El Mercosur cumple 30 años con la integración regional como norte  

El Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cumple esta semana 30 años en un momento marcado por la crisis por la pandemia de coronavirus. La cumbre por su aniversario, que se hará de forma virtual el próximo viernes, apuntará a “reforzar la agenda de integración” del bloque en temas claves como “infraestructura física y digital, comercio e integración productiva”. 

El Mercosur se creó formalmente el 26 de marzo de 1991, con la firma del denominado Tratado de Asunción por parte de los presidentes de sus cuatro países fundadores: Carlos Saúl Menem por Argentina, Fernando Collor de Melo por Brasil, Andrés Rodríguez por Paraguay y Luis Alberto Lacalle Herrera por Uruguay.

Allí establecieron un área de libre comercio y la adopción de normas comunes, que se reflejaron en el Tratado de Asunción, que buscaría la consolidación del Mercosur favoreciendo la cooperación y complementación entre gobiernos y actores económicos y sociales de sus países miembros.

Además de los seis países que participarán el viernes próximo de  la cumbre, el Mercosur tiene también como países asociados a Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam; mientras que Venezuela está suspendido como miembro pleno.

En el marco del encuentro virtual, el canciller argentino Felipe Solá presentará a los mandatarios el estatuto de ciudadanía del Mercosur, que incluye todas las normas y derechos de los habitantes del bloque en términos de educación, salud, derechos adquiridos, homologación y validación de títulos, licencia de conducir, pasaporte y libre circulación de las personas. 

Se trata de un instrumento distintivo de los cuatro países, a partir del cual los ciudadanos tienen beneficios y privilegios por su pertenencia a la identidad integradora de ese bloque. 

El acuerdo con la UE, en jaque por la gestión de Bolsonaro

En 2019, el Mercosur, con un PIB combinado de 2,4 billones de dólares, y la UE, con casi 14 billones de dólares, anunciaban un acuerdo comercial luego de dos décadas de conversaciones. El pacto debería pasar todavía por la aprobación parlamentaria. 

Sin embargo, lo que se vio como un éxito hoy está amenazado por el avance de la deforestación en Brasil.

El acuerdo trabajosamente negociado durante más de dos décadas está parado por cuestionamientos a la falta de una política ambiental en el Brasil de Jair Bolsonaro, donde la deforestación crece sin remedio. Y sigue enfrentando la reticencia de los agricultores europeos a la agricultura mercosuriana, mucho más competitiva.La tensión entre la mayor economía del Mercosur con 212 millones de habitantes, y la UE, llegó a su punto más álgido en enero, cuando Bolsonaro acusó a su par francés, Emmanuel Macron, de decir “tonterías” al afirmar que la dependencia de Europa de la soja brasileña sustenta la deforestación de la Amazonia.