El MAS denunció un intento de atentado contra Luis Arce

El Movimiento al Socialismo (MAS) denunció que Luis Arce sufrió un “atentado” con dinamita en la sede de campaña del partido ubicada en La Paz, a tres días de que el mandatario electo asuma como presidente en Bolivia. Según el vocero del MAS, Sebastián Michel, un grupo de personas colocó el jueves por la noche un racimo de explosivos fuera del lugar mientras Arce mantenía una reunión. Ninguno de los presentes sufrió daños físicos. Evo Morales advirtió que están intentando “generar un clima de confusión y violencia”, aunque remarcó que “no lo lograrán”.  

“Hace pocos minutos hemos sido víctimas de un atentado de un grupo que ha dejado un cachorro de dinamita en la casa de campaña donde estaba reunido nuestro propio presidente electo Luis Arce”, denunció Michel, que atribuyó el hecho a los movimientos de derecha que convocaron un paro por dos días contra Arce. “Estamos con mucha preocupación de lo que está pasando”, agregó el vocero del MAS.

Michel indicó que hasta el momento no hubo ninguna declaración pública del ministro de Gobierno, Arturo Murillo, condenando la violencia o tomando medidas concretas para evitar que sigan ocurriendo hechos similares. “Sentimos que estamos a merced de nosotros mismos, desprotegidos totalmente y nadie nos da la garantía necesaria para la seguridad de nuestra autoridad“, manifestó el vocero.

Por su parte, el expresidente Morales salió rápidamente a cuestionar el intento de atentado. En medio del paro por dos días lanzado por los santacruceños para repudiar la asunción de Arce, Morales alertó que algunos grupos están intentando “ generar un clima de confusión y violencia, pero no lo lograrán”. “Nosotros no caeremos en ninguna provocación. Nuestra revolución es pacífica y democrática”, agregó. 

En tanto que la expresidenta del Senado Eva Copa también denunció  que se quiso “atentar contra la integridad del presidente electo de los bolivianos y generar un clima de inestabilidad antes de la transmisión de mando”. En ese sentido, prometió que desde el Alto estarán unidos “contra cualquier intento de afectar la voluntad del pueblo”. 

El paro de la derecha santacruceña

El ataque contra Arce ocurrió a la par del paro de los líderes de la región santacruceña, feudo de la derecha, quienes convocaron a una huelga de dos días para este jueves y viernes en contra del presidente electo. Reclaman además una auditoría de las elecciones que se celebraron el 18 de octubre, a pesar de que las autoridades electorales y observadores internacionales ratificaron la victoria del MAS. 

El paro se lleva adelante hoy con bloqueos en la ciudad de Santa Cruz, la más poblada del país, que desde la semana pasada es escenario de protestas esporádicas contra Arce convocadas por su Comité Cívico, un conglomerado de grupos civiles y empresariales de derecha. 

Por otro lado, en otras localidades rurales de la región el paro no se acató para no comprometer la producción agropecuaria, pero este sector también se vio afectado por los cortes de ruta. Los santacruceños bloquearon los caminos a pueblos aledaños con palos, neumáticos, alambres y escombros, según imágenes difundidas por el canal de televisión Unitel. 

La COB y 10 mil indígenas cercan a Arce

Las organizaciones cruceñas amenazaron además con extender las protestas hacia La Paz, pero la Central Obrera Boliviana (COB), aliada del ex presidente Evo Morales y Arce, anunció que resguardará la tranquilidad el domingo, día del cambio de Gobierno.

“Nos declaramos en estado de emergencia para resguardar la paz, el Palacio (de Gobierno), la Plaza Murillo (de Armas), para que no haya enfrentamiento entre hermanos los días de transmisión de mando”, aseveró el líder de la COB, Juan Carlos Huarachi.

Al mismo tiempo, el mallku mayor de los ayllus de Norte Potosí, Sebastián Felipe Gabriel, anunció este jueves que 10.000 indígenas de su región llegarán a La Paz este fin de semana para garantizar también la asunción al poder de Arce.

“Vamos a garantizar la posesión de nuestros hermanos Lucho-David, vamos a estar con 10.000 indígenas del Norte de Potosí para garantizar la posesión. Por eso yo estoy aquí, somos indígenas guerreros del Norte de Potosí, nunca vamos estar de rodillas y eso queremos aclarar”, manifestó Gabriel en Plaza Murillo.

El líder de indígenas de Norte Potosí aclaró que no llegarán a La Paz para buscar confrontación, sino para vigilar la transmisión de mando,

“Nosotros vamos a garantizar (la transición), tampoco vamos a pelear, vamos a estar viendo la posesión con nuestra cultura, con nuestros instrumentos, nada más, a nadie se va a provocar, así que 10.000 indígenas del Norte de Potosí vamos a estar”, afirmó.