“El libro es una contribución a hablar de un país mejor”, la presentación de «Eva Perón. Esa mujer»

En el centenario del nacimiento de Eva Perón, la escritora María Seoane y el dirigente sindical Víctor Santa María presentaron el libro que busca traer al presente el recuerdo de la mujer que cambió para siempre al pueblo argentino, con quien mantuvo “su gran historia de amor”, como definieron los autores. Desde la 45° Feria del Libro de Buenos Aires, Seoane y Santa María contaron por qué se propusieron indagar sobre la construcción de Eva como el gran fenómeno latinoamericano que es, en un contexto particular tanto regional como local.

“Este libro es una contribución a hablar del amor, de la necesidad de un país mejor y de comprender que alguien es eterno a lo largo del tiempo sólo porque fue el hada buena de las mejores cosas de nuestra historia”, sintetizó Seoane durante el panel de debate del que también participaron el escritor y periodista Alejandro Dolina y la historiadora y referente feminista Dora Barrancos.

Uno a uno, todos explicaron la importancia de recordar la figura de Evita y sus dichos en este momento tan particular que atraviesa la Argentina. “Su entrega heroica y su grandeza producen un efecto de contraste tan enorme que basta una sola foto para ser patente la pequeñez de los hábitos políticos que nos toca padecer”, subrayó Dolina en su intervención al comienzo de la presentación, en la que a través de una graciosa dramatización – que incluye la creación un stand que se ocupe de explicar los libros en la Feria- ponderó lo necesario que resulta “visibilizar pensamientos y realidades que metódicamente se ocultan”.

Al momento de tomar la palabra, Seoane explicó que es imposible pensar la historia de Argentina excluyendo la vida de Evita porque su biografía “de la que hablamos 100 años después de su nacimiento, es la de Argentina». Tanto Seoane como Santa María insistieron en que la suya es “una historia de amor”, más allá de su amor al “hombre extraordinario” y al “líder político” que encarnó Juan Domingo de Perón. “El libro es cortado transversalmente por una historia de amor que no tiene que ver solamente con dos personas sino del amor con su pueblo”, resumió Santa María, el Secretario General del Suterh. Y complementó Seoane: “Es la biografía de nuestros abuelos, padres y hermanos. Eva es pasado y es presente”.

Al aceptar el desafío de Dolina y trazar un paralelismo entre la militancia política de Evita y el momento político que atraviesa el país, puntualizó que la Evita de la que hablan en el libro “es la que quieren borrar del billete de 100 pesos”. “Estamos gobernados por gerentes que sólo piensan que el alma de la patria es una taruca, pero sigue siendo Eva, porque ella pudo reflejar las necesidades de los necesitados y transformarlas en acción política, porque fue el sostén afectivo del Estado de Bienestar antes de que se formularan las grandes teorias politicas sobre el tema”, añadió.

Barrancos, por su parte, se propuso evaluar la configuración feminista que tenía Evita para concluir que si bien es “un contrafeminismo muy feminista en el contexto de la época” es también “anacrónico” pensar y citar a Evita en los cauces feministas de hoy. “Su gestión feminista está además completamente desbordada en algo que sí fue su devoción fundamental: la cuestión de las mujeres y la niñez”, puntualizó la historiadora, quien enarboló “la extraordinaria excepcionalidad” de Evita.

Sobre el final, Santa María subrayó que “la mejor forma de recordar a Eva es seguir luchando, seguir militando, no bajar nunca la cabeza”. “Cuando muchos sentimos sed de venganza, cuando tenemos todavía esta marca de estos tres años de un gobierno que lo único que intentó fue atacar a los trabajadores y a sus dirigentes sindicales y organizaciones sociales, le respondemos con amor, ese que nos enseñaba Eva Perón y las Abuelas de Plaza de Mayo”, concluyó.