El intendente de Florianópolis pidió perdón por tomarse vacaciones en medio del colapso sanitario

El intendente de la ciudad brasileña de Florianópolis, estado de Santa Catarina, pidió perdón por haberse ido de vacaciones a México, mientras su jurisdicción vive el colapso total del sistema hospitalario que enfrenta la segunda ola de coronavirus en Brasil. Se trata de Gean Loureiro, del conservador partido Demócratas, quien se tomó vacaciones en el marco de un escenario de falta de camas de terapia intensiva y alto nivel de contagio en los tres estados fronterizos con Argentina: Santa Catarina, Río Grande do Sul y Paraná.

“Reconozco que no debería haberme ausentado y pido sinceras disculpas a la ciudad. El que me conoce sabe que siempre estoy en la línea de frente contra los problemas. Recibo con humildad las críticas y buscaré compensarlas con trabajo”, reconoció el intendente de la capital de Santa Catarina, principal destino turístico de los argentinos.

Loureiro había viajado a México la semana pasada, justamente cuando 20 capitales de estados de Brasil se encuentran con más del 80% de ocupación de camas de terapia intensiva, según la federal Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), principal laboratorio nacional.

La situación en el sur de Brasil se encuentra en gran fragilidad operativa, al punto que en Chapecó, oeste de Santa Catarina, a 200 kilómetros de la frontera seca con Misiones, debió suspenderse el partido Chapecoense-Avaí por el campeonato estadual catarinense por falta de ambulancias y paramédicos, ocupados para la pandemia.

La tasa de ocupación de camas de UTI para Covid-19 era del 92,2% en Santa Catarina, estado que se hizo famoso en la pandemia por haber abierto los shoppings en julio del año pasado, a pedido del presidente Jair Bolsonaro.

Santa Catarina estuvo bajo confinamiento el fin de semana con el cierre de toda actividad no esencial, al igual que sus vecinos Paraná y Río Grande dos Sul.

“La situación es extremadamente delicada, con más del 91% de ocupación de las camas de UTI para enfermos de Covid”, confirmó el gobernador Carlos Moisés, un bombero de la policía que en 2018 fue un aliado del presidente Bolsonaro, quien culpa a los gobernadores por la crisis económica por promover el cierre de actividades como prevención.

Desde Curitiba, capital del estado de Paraná, el gobernador Carlos Massa anunció que se ampliará en dos horas el toque de queda nocturno, que pasará ahora de 20 a 5, y que habrá bloqueo de actividades no esenciales hasta el 8 de marzo.

“Debemos hacer un freno correctivo, estamos en el peor momento de la pandemia”, dijo Massa, también un aliado de Bolsonaro, del Partido Social Demócrata (PSD).

El gobernador del estado de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, del centroderechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), puso a su región en ‘bandera negra’, la peor fase de la pandemia, y decidió ampliar las restricciones con toque de queda nocturno de 20 a 5 hora local.

Los tres estados fronterizos con Argentina tienen 29 millones de habitantes y acumulan 30.000 muertos y casi 2 millones de casos positivos desde el inicio de la pandemia. 

Brasil tiene un promedio diario de muertes por coronavirus mayor a 1.000 desde hace 39 días, una segunda ola vinculada a las fiestas de diciembre, las vacaciones de enero y las aglomeraciones sociales impactadas por nuevas variantes del virus, sobre todo la P1, como se llama la cepa del Amazonas.

El país principal socio de Argentina superó los 254.000 muertos ayer y contabiliza 10.551.259 infectados.