El Grupo de Puebla pide desestimar a la OEA como “observador imparcial de elecciones”

Luego de varias publicaciones sobre irregularidades en la auditoría de la Organización de Estados Americanos en las elecciones de Bolivia, el Grupo de Puebla cuestionó duramente el rol de la organización en ese proceso y en el posterior golpe de Estado contra Evo Morales. También advirtieron sobre intentos del gobierno de facto de proscribir a candidatos del MAS.

“El Grupo de Puebla vuelve a insistir sobre el papel que desempeñó la OEA en el desenlace golpista en Bolivia”, afirma el comunicado del bloque que reúne a dirigentes progresistas de toda la región.

El documento explica que tras la aparición de “nuevas evidencias presentadas en varios estudios técnicos y académicos, y reproducidas en importantes medios de comunicación”, solicitaron al Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (CLAJUD) que “analice los diversos estudios sobre el proceso electoral boliviano y el rol desempeñado por la OEA en estos comicios”. Los miembros del CLAJUD consideraron “imperativo que la OEA active sus mecanismos de control y auditoría interna, sin perjuicio de que la OEA pueda enfrentar las respectivas demandas ante órganos internacionales de derechos humanos”.

El texto lleva la firma, entre otros, de Ernesto Samper, expresidente de Colombia y exsecretario general de UNASUR; Fernando Lugo, expresidente de Paraguay; Celso Amorim, excanciller de Brasil, Guillaume Long, excanciller de Ecuador, Marco Enríquez-Ominami, exdiputado chileno y excandidato presidencial; David Choquehuanca, excanciller de Bolivia, y Carlos Tomada, exministro de Trabajo argentino.

El Grupo de Puebla cuestiona un “singular comunicado de prensa” de Luis Almagro, secretario general de la OEA, en el que abundan “groseras descalificaciones” y “no responde a las inquietudes presentadas por los diferentes investigadores”.

“Lo acontecido en Bolivia pone en entredicho el rol de la OEA como observador imparcial de elecciones a futuro. Resulta imperativo que, como parte de la necesaria construcción de la integración latinoamericana, nuestra región establezca mecanismos regionales de observación electoral que sean técnicos, éticos, imparciales y respetuosos del derecho, como fue el Consejo Electoral de Unasur”, afirmaron los dirigentes.

El Grupo de Puebla emitió cuatro conclusiones:

  1. Un llamado a los Estados miembro de la OEA y al Consejo Permanente de la organización para que exija que se realice una investigación exhaustiva de todo lo actuado por la OEA en el contexto del proceso electoral boliviano de 2019, y en consecuencia, se procure el restablecimiento de la legitimidad democrática en Bolivia.
  2. Exigir al gobierno de facto de Bolivia que cumpla con el cronograma aprobado por la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia para la organización de elecciones y cesen así, los intentos por impedir que el pueblo boliviano pueda elegir a sus gobernantes.
  3. Exigir a las autoridades judiciales de Bolivia que termine la persecución contra ciudadanos bolivianos en base a acusaciones de fraude que han sido ampliamente desacreditadas.
  4. Exigir al gobierno de facto y a las autoridades judiciales de Bolivia que abandone los intentos por proscribir al MAS sobre la base de falsas acusaciones de fraude.