El gobierno de Ortega retoma la mesa de negociación y libera a 100 “presos políticos”

Ante el inicio de una nueva ronda de negociaciones con la oposición, el gobierno nicaragüense liberó a decenas de “presos políticos” para bajar la tensión entre los diferentes sectores de la sociedad. La mediación se había suspendido a causa de las últimas manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega que terminaron con un violenta represión y al menos 325 personas muertas.

«Se habla de cien personas liberadas, sólo en la CPDH tenemos 51 personas secuestradas (presas), porque no tienen ningún proceso y están detenidos de manera ilegal», afirmó el abogado Marcos Carmona, presidente de la Comisión permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Se trata de parte de los más de 700 manifestantes detenidos por participar en las protestas que estallaron en abril pasado contra el gobierno de Daniel Ortega. «Me dijeron que me dieron casa por cárcel», expresó Carlos Valle, uno de los liberados, quien dijo sentirse «feliz» de estar de nuevo en su casa.

Las liberaciones se dieron horas antes de que representantes del gobierno de Ortega y de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) volvieran a la mesa de diálogo, en un contexto de extrema polarización, deterioro económico y amenazas de sanciones internacionales.

En este primer encuentro en la sede del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), 15 kilómetros al sur de la capital, las partes presentarán las propuestas y las condiciones de negociación para definir la metodología del proceso, contó Azahálea Solís, del equipo negociador de la ACJD.

Ambas partes vuelven a encontrarse nueve meses después de que se suspendieran las conversaciones previas mediadas por el episcopado durante una violenta represión de protestas contra el gobierno, en las que al menos 325 personas murieron, 700 fueron detenidas y miles se exiliaron en países vecinos.

Ortega, de 73 años, alegó en la anterior ronda de reuniones que los opositores y la iglesia pretendían quitarlo del gobierno al proponer una agenda de reformas políticas, entre ellas adelantar las elecciones de 2021.

El bloque opositor que reúne a empresarios, estudiantes, campesinos y organismos de la sociedad civil propondrá la participación de «garantes internacionales», como la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas. Y su prioridad en el diálogo será «la liberación de los presos políticos, la libertad de expresión, de movilización y que se adelanten las elecciones», apuntó Solís.