El gobierno chileno anunció el aumento del salario mínimo, una promesa de campaña

El Gobierno chileno y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) alcanzaron un acuerdo para subir el salario mínimo en un 14,3% para agosto, una medida que el presidente Gabriel Boric había prometido como objetivo de su administración para este año.

El acuerdo, anunciado después de una reunión de más de seis horas en el Ministerio de Hacienda, representa el alza más alta en 25 años y contempla un aumento en mayo para el salario mínimo que lo fija en 380.000 pesos chilenos (unos 446 dólares) y que en agosto llegará a 400.000 pesos chilenos (unos 470 dólares).

Según explicó el ministro de Hacienda, Mario Marcel, si la inflación termina el año sobre el 7%, habrá otro reajuste automático de 10.000 pesos chilenos en enero, con lo que el sueldo mínimo alcanzaría los 410.000, lo que significaría un incremento de 17%.

Además, se trata del primer acuerdo de la CUT con el Gobierno sobre esta materia en seis años.

Para que las micro, pequeñas y medianas empresas puedan aplicar esta medida sin problemas, el Estado les entregará una “compensación transitoria”, una idea que también había adelantado el Gobierno.

Otras medidas

El acuerdo firmado también contempla medidas sobre la inflación, un reajuste en la asignación familiar para la canasta básica de alimentos y aportes directos a las familias.

Según lo anunciado por el ministro de Hacienda, se hará un cálculo sujeto a los incrementos en el costo de la canasta básica e irá destinado a la asignación familiar.

Además, un observatorio realizará un seguimiento al aumento de la canasta y según esto se harán transferencias directas a las familias.

Junto con el reajuste del salario mínimo, Marcel indicó que se acordaron otras medidas para contener la inflación y un trabajo decente, como flexibilizar los requisitos para ingresar al Seguro de Cesantía (desempleo), el compromiso de comenzar el trabajo para reducir la jornada laboral a 40 horas y reformar el derecho a la negociación colectiva.

La inflación de los últimos 12 meses alcanzó el 9,4% en Chile, muy por encima de los números de los últimos años, con valores cercanos y por debajo del 5%, lo que lo convierte en uno de los principales desafíos del nuevo Gobierno de Boric.