El gobierno boliviano lanzó un “bono contra el hambre” para reactivar la economía

El presidente Luis Arce implementó un programa de bonos de 1000 bolivianos para más de 4 millones de familias, con el objetivo de cubrir las necesidades de los sectores de bajos recursos más afectados por la pandemia. En total, se desembolsarán 587 millones de dólares, que se repartirán entre los beneficiarios mayores de 18 años que no cuentan con ingresos, entre ellos ancianos sin jubilación, madres gestantes o discapacitados.

El pago del “Bono Contra el Hambre” es la primera medida económica del gobierno de Arce, que recibió un país golpeado por el coronavirus y afectado por la gestión del gobierno de facto. De acuerdo al mandatario, el PBI cayó 11,1% en el segundo trimestre de 2020, con un déficit fiscal para este año de 12,1% por los errores cometidos por la autoproclamada presidenta interina Jeanine Añez.

“Nos toca desmontar todo el aparato normativo que han saqueado para poder poner en funcionamiento otra vez nuestro modelo económico”, resaltó el economista al anunciar la medida.

Arce, que lanzó el bono en una oficina del Banco Unión en la zona Sur, entregó en persona el bono para los dos primeros ciudadanos y luego exhortó al ministro de Economía, Marcelo Montenegro, a realizar todo el esfuerzo para que el beneficio llegue “hasta el último rincón del país”.

“Allá donde los bancos no han llegado, allá donde los servicios para pagar no han llegado hagamos el esfuerzo, para que esa gente esos bolivianos también reciban del Estado lo que se merecen para paliar el sufrimiento”, reclamó.

Los fondos para el bono provienen de créditos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, aprobados en la gestión legislativa anterior pero que el Gobierno interino no ejecutó.

“Se tenía que activar una alternativa eficaz y eficiente para reactivar la economía boliviana, señaló por su parte el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, al celebrar la iniciativa, que en principio alcanzará a 4.088.413 beneficiarios, según estimó el funcionario.

El pago comenzó mediante el sistema bancario estatal y privado y se desarrollará hasta marzo del próximo año para personas comprendidas entre los 18 y 60 años que pertenezcan a grupos, como de madres embarazadas, discapacitados, que no tengan una renta fija o desempleados.

En La Paz se vieron largas filas desde temprano para empezar a cobrar el beneficio. “Ahora cualquier dinero que viene del cielo es bienvenido, hay mucha hambre, mucha desesperación, la gente necesita”, expresó Tito, un jubilado que reconoce la importancia de ese pago.