El emblemático caso de Brisa De Angulo Losada: un abuso sexual infantil que llegó a la CorteIDH 

La boliviana Brisa Liliana De Angulo Losada pidió este martes a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) justicia por los reiterados abusos perpetrados por su primo que sufrió cuando vivió en Colombia y tenía 16 años. En su denuncia, que llegó al tribunal internacional, acusó al estado boliviano de no haber realizado las investigaciones correspondientes en los 20 años que transcurrieron desde que presentó su denuncia.

La demanda alega la responsabilidad del Estado de Bolivia por no haber garantizado, sin discriminación por motivos de género y edad, el derecho de acceso a la justicia.

“Estoy aquí porque quiero que la Corte haga diligencias regionales para impedir la impunidad. Yo represento a miles de niños y niñas que nunca llegarán hasta aquí, no pido que castiguen a Bolivia, no pido ni siquiera dinero, pido un cambio para que los niños sean protegidos y puedan tener justicia”, afirmó De Angulo en su declaración De Angulo.

Según la demanda, el Ministerio Público de Bolivia no llevó a cabo una investigación acorde, orientada a la determinación de la verdad y con la debida diligencia reforzada sobre las alegaciones de abuso, violencia sexual y violación sexual, ni encausó debidamente el proceso penal con base en la prueba disponible.

“Yo era violada docenas de veces, y no entendía que lo que me había pasado era un crimen. Mi agresor, como otros, tienen muchas habilidades para mantener en silencio a las víctimas. Él era el que se suponía que debía cuidarme y protegerme, era mi primo (de 26 años) y yo no sabía que lo que me hacía era un crimen. Además me hacía sentir miedo”, expresó.

Qué dijo la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ente que presenta las demandas a la CorteIDH, indicó que la joven no habría contado con un recurso adecuado y habría sido víctima de discriminación por razón de género y edad en el acceso a la justicia.

“La Comisión determinó que no se tomaron las medidas necesarias para evitar la revictimización de Brisa, quien debió someterse a dos juicios, que los procesos no se condujeron con perspectiva de género y niñez”, destacó en su intervención el comisionado de la CIDH Joel Hernández.

El representante de la CIDH agregó que el Estado “violó la garantía del plazo razonable que, a 20 años de los hechos y del inicio del proceso, este no ha concluido debido a la fuga del acusado sin que el Estado haya adoptado medidas efectivas para lograr su comparecencia”.

De Angulo también contó a los jueces que durante el proceso fue sometida a una serie de exámenes físicos innecesarios, un examen forense abusivo, sin el acompañamiento de su madre, y que no fue realizado por profesionales de salud capacitados para atender víctimas de violencia sexual en menores de edad.

La demanda argumenta que dichos aspectos, no solo habrían constituido una interferencia arbitraria en la vida privada de la presunta víctima, sino también una grave violencia institucional de índole sexual.

La postura del Estado de Bolivia

La representante del Estado de Bolivia, la procuradora Patricia Guzmán, dijo que “el Estado no cuestiona la agresión sexual” por lo que las preguntas que planteó a Brisa durante la audiencia “se concentran en cuestiones del proceso”.

La Corte también escuchó las declaraciones de una testigo, madre de la víctima, y dos peritos propuestos por la representación de la víctima y de la Comisión Interamericana.