El Diálogo de Paz después de las elecciones

Los resultados de las elecciones parlamentarias de Colombia, en las cuales Juan Manuel Santos consiguió mantenerse como primera fuerza, influirán en los Diálogos del Paz de La Habana entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero el partido de Álvaro Uribe, que se opone a las negociaciones, también recuperó fuerzas legislativas. Ahora, los bloques minoritarios cobrarán una importancia destacada.

 José Antonio Figueroa – El Telégrafo (Ecuador)

Las elecciones para Senado y Cámara del domingo pasado en Colombia tendrán un papel importante en el proceso de paz que las FARC y el Gobierno de Santos negocian en La Habana, mientras el repunte del uribismo permitirá que la extrema derecha colombiana tenga nuevamente un papel protagónico en el contexto regional y jugará un papel gravitante en las elecciones presidenciales de mayo próximo y en la futura gobernabilidad. El nuevo escenario de la curiosa política colombiana está dividido entre el oficialismo a manos de la Alianza Nacional, que está conformada por el partido de la U, el liberalismo y Cambio Radical, mientras la oposición estaría representada por Centro Democrático, el nuevo partido del expresidente y hoy senador Álvaro Uribe. El Partido Conservador, que sacó una importante representación, aún no ha decidido si apoyará a Santos en su candidatura del próximo mayo, mientras la izquierda atomizada guarda sus esperanzas de recuperación solo en la importancia de figuras como Antonio Navarro Wolf y Jorge Robledo.

“Las dificultades por las que ha pasado el proceso de paz, como la restitución de tierras o la solución integral del problema del narcotráfico muestra puntos de convergencia importantes entre el uribismo y las élites representadas en la Alianza Nacional” 

En sentido estricto, en Colombia nuevamente triunfó la maquinaria tradicional, se ratificaron los abrumadores niveles de abstencionismo y en los próximos meses se pondrá a prueba si la coalición del Gobierno santista es algo más que una simple colcha de retazos creada con fines electorales.

A pesar de que el presidente Santos ha buscado con obstinación la firma de la paz y ha habido avances, las dificultades por las que ha pasado el proceso, como la restitución de tierras o la solución integral del problema del narcotráfico muestra puntos de convergencia importantes entre el uribismo y las élites representadas en la Alianza Nacional. Igualmente, Uribe sigue declarando su estridente oposición al socialismo del siglo XXI y especialmente a Venezuela, mientras exalta el nacionalismo al asumir como uno de los ejes de su plataforma política el rechazo al fallo de La Haya que busca resolver definitivamente el viejo conflicto entre Nicaragua y Colombia, redefiniendo la frontera marítima de los dos países en el Caribe.

Reconciiación Colombia (Colombia)

Los resultados electorales de la jornada de este domingo pueden tener una o varias de estas interpretaciones a la luz de la paz y la reconciliación del país. Aquí 10 conclusiones obtenidas de la nueva conformación del Senado:

I. El debate en torno al proceso de paz que se desarrolla en La Habana puede verse afectado por la polarización dado que las dos fuerzas con mayor votación y, por tanto, con el mayor número de curules en el Senado fueron el Partido de la U del presidente Santos (con 21 curules) y Centro Democrático del expresidente Uribe (con 19 curules).

2. El hecho de que el Centro Democrático haya sido la segunda fuerza política en el Senado revela que existe una expresión política de un sector de derecha que debe ser representada de manera democrática.

3. El hecho de que las dos fuerzas mayoritarias en el Senado tengan un discurso totalmente opuesto frente a a La Habana llevará necesariamente a que el escenario de los diálogos se traslade, en parte, al Congreso.

4. Los diálogos de La Habana van en depender en buena parte de lo que pasé en el Congreso, institución a la que le corresponde darle viabilidad a lo pactado en La Habana. El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, ya anticipó que el papel del Congreso en esta etapa es definitivo para el desarrollo de esos diálogos.

“Los diálogos de La Habana van en depender en buena parte de lo que pasé en el Congreso. Dado este escenario, en esta polarización, entran a jugar las fuerzas minoritarias como la Alianza Verde (5 curules) y el Polo Democrático (5 curules) que aunque son opositores al gobierno del presidente Santos, apoyan sus esfuerzos de paz”

5. Dado este escenario, en esta polarización, entran a jugar las fuerzas minoritarias como la Alianza Verde (5 curules) y el Polo Democrático (5 curules) que aunque son opositores al gobierno del presidente Santos, apoyan sus esfuerzos de paz.

6. Estas fuerzas políticas minoritarias han vinculado asuntos por lo general ausentes al tema de la paz, como la educación y la equidad, por lo que los temas de reconciliación pueden ampliarse por esta vía.

7. Jugarán también un papel importante fuerzas políticas tradicionales como el Liberal (17 curules) y el Conservador (18 curules) que se mantuvieron con sus curules aunque bajaron su votación por la entrada en contienda de Centro Democrático y Partido de la U, y que están divididos frente a sus querencias en relación con las dos fuerzas ganadoras en la contienda al Senado.

8. Los votos nulos y no marcados y la abstención siguen siendo muy altos y esto implica un reto para el fortalecimiento democrático y fortalecimiento institucional, clave a la hora de hablar de reconciliación.

9. La Cámara de Representantes puede entrar a equilibrar el papel del Congreso en el tema de la paz, pues las dos fuerzas mayoritarias en el Senado no lo fueron para la Cámara, por lo que a la hora de alianzas, bancadas y votaciones esto puede cambiar el panorama cuando de cábalas se trate.

10. El tema de la reconciliación aún hoy está todavía muy atado a un proceso de paz con la guerrilla y si bien esto es importante la reconciliación va mucho más allá de esto. Eso es importante que el país lo entienda para avanzar en los cambios y transformaciones profundas que requiere un país con paz estable, es decir, un país reconciliado.

 

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