El diálogo Alianza del Pacífico – Mercosur

Chile

El país trasandino tomó la iniciativa para impulsar las conversaciones entre los dos bloques comerciales más importantes de la región. La propuesta fue incluida en las declaraciones oficiales de las recientes cumbres de ambos organismos. El Mercosur concentra el 49% de sus inversiones en el exterior, mientras a la Alianza del Pacífico exporta 9 mil millones de dólares.

Heraldo Muñoz, ministro de Relaciones Exteriores de Chile - Foto:Prensa Cancillería

Heraldo Muñoz* – El País (España)

El Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet prioriza Latinoamérica, desarrollando una activa agenda bilateral e impulsando la integración regional. Evidentemente, hay otras regiones que nos importan tales como Asia Pacífico, Norteamérica y Europa. Pero América Latina tiene una identidad y desafíos comunes, más allá de las naturales diferencias entre cada uno de los países que la integran. Una mirada estratégica tiene que considerar que nuestra región tiene las mayores reservas de agua dulce -incluyendo los glaciares y los campos de hielo en nuestro país-, así como las mayores reservas forestales, además de una impresionante biodiversidad y riqueza en recursos mineros y energéticos.

Hoy, Chile ejerce un liderazgo mesurado que trasciende su peso demográfico o económico. Somos considerados un país serio, que propone ideas posibles, razonables y ajustadas a lo que se requiere. Un ex presidente brasileño solía decir que Chile es “una potencia conceptual”.

Hemos propuesto un diálogo entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, buscando la convergencia en la diversidad, pues no es posible alcanzar una mayor conectividad o promover la facilitación del comercio en una región que no interactúa. Inicialmente, algunos juzgaron esta idea como poco realista. Sin embargo, tras las dos reuniones organizadas el año pasado, por iniciativa de Chile, hoy ese diálogo es aceptado en la región. Lo mencionó la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una visita a México, y fue incluido en las declaraciones oficiales de las recientes cumbres de la Alianza del Pacífico y el Mercosur.

También con otros esquemas de integración, aspiramos a acercar a toda la región. La libre circulación de personas, servicios, inversiones y bienes no puede limitarse a una sola vertiente continental; es una aspiración y un beneficio para todos. Si Chile pretende ser un país puente en dirección a la Cuenca del Pacífico, es necesario persistir en este enfoque.

La importancia de América Latina para Chile se percibe en el hecho que la región es el destino principal para el envío de productos chilenos manufacturados e industriales, lácteos y bebidas. Los bienes industriales exportados por Chile a la región llegaron a casi 29.000 millones de dólares el año pasado, 7 % más que en 2013. El Mercosur es el cuarto socio comercial del país, concentra el 49 % de las inversiones en el exterior y el 7.6 % de las exportaciones, que se elevaron a alrededor de 5.700 millones de dólares en 2014. Destacan, entre ellas, los alimentos procesados (15,5 %) y productos metálicos, minería y equipos (13.5 %). A la Alianza del Pacífico, en tanto, exportamos sobre 9 mil millones de dólares.

” Hemos propuesto un diálogo entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, buscando la convergencia en la diversidad, pues no es posible alcanzar una mayor conectividad o promover la facilitación del comercio en una región que no interactúa. Inicialmente, algunos juzgaron esta idea como poco realista. Sin embargo, tras las dos reuniones organizadas el año pasado, por iniciativa de Chile, hoy ese diálogo es aceptado en la región “

La presencia regional de nuestro país se ha incrementado desde que la presidenta Bachelet decidió reforzar el acompañamiento chileno en las conversaciones de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia. El respeto por nuestro país ha influido en que nuestros puntos de vista sean escuchados por los protagonistas de un diálogo imprescindible, que puede poner término a la guerra civil más prolongada de la historia de América Latina.

Nos enorgullece participar en la búsqueda de una región más pacífica y segura para todos, y hemos indicado nuestra plena disposición para también apoyar a Colombia en la etapa post-conflicto, compartiendo nuestra experiencia en materia de justicia transicional.

Contribuir al dialogo y a los procesos democráticos en toda América Latina es otro objetivo de la política exterior. Por eso, Chile ha sido uno de los impulsores de la iniciativa de UNASUR de acompañar a Venezuela en la búsqueda de espacios de entendimiento entre los propios venezolanos. Las próximas elecciones de diciembre son clave para mitigar los problemas que enfrenta la sociedad venezolana. Para ello, es indispensable cooperar con las instituciones electorales para que realicen un trabajo técnico que responda a los estándares internacionales en la materia.

El cambio climático preocupa a Chile y, por ello, hemos trabajado para contribuir al éxito de la COP21, evento que se efectuará en diciembre. Así, lideramos, junto a Brasil, una instancia de encuentro regional con el fin de identificar consensos en torno a un asunto que nos compete a todos y que es decisivo para nuestro desarrollo económico. Como resultado de ese proceso se aprobó una Declaración Pública, pronunciada por la Presidencia de la CELAC en la COP20 de Lima. Fue el primer documento en que la región habló con una sola voz en materia de cambio climático.

Estos ejemplos muestran la presencia de nuestro país en los desafíos que enfrenta la región: la integración económica, la seguridad y la paz, el diálogo democrático, el cuidado por el medio ambiente y la viabilidad de nuestros proyectos de desarrollo. Podemos sumar a lo anterior la alta valoración de nuestros programas de cooperación Sur-Sur con Paraguay, Ecuador, Centroamérica y el Caribe. Hemos sostenido que la participación en la comunidad internacional implica derechos y deberes. Estamos cumpliendo con los nuestros, y ello es valorado en la región.

Somos parte de América Latina. Entender cabalmente lo que ello significa y actuar en consonancia es clave para nuestro desarrollo futuro.

 

*Ministro de Relaciones Exteriores de Chile.

 

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