El valor del pensamiento reflexivo

Latinoamérica
Romer Alcon Alanoca

Los discursos de los líderes de opinión pública modelan las percepciones de nuestro entorno e influyen las decisiones de los grupos sociales. La solución para armarse contra la manipulación mediática, que busca establecer la superioridad de una representación de la realidad por sobre otras, es la capacidad de educar generaciones con pensamiento crítico.

Romer Alcon Alanoca- La Época (Bolivia)

El problema que representa determinar si la realidad en la que actúan los seres humanos es creada por medio del discurso, remite a pensar sobre lo que debemos entender por realidad y discurso. Por un lado se debe indicar que el ser humano es capaz de crear una percepción de la realidad. Entendiendo por percepción una representación de la realidad. La construcción de esta representación está medida por la interpretación personal. Y es que no debe perderse de vista que la singularidad de las interpretaciones de la realidad se asienta en la personalidad. Aún así es posible que determinadas personas que son referentes para la construcción de opinión pública puedan influenciar en la interpretación de la realidad de grupos de personas. Siendo que las personas actúan en función de esta percepción, la importancia del discurso reside en que es el medio por el cual los referentes de construcción de opinión pública, influyen en los grupos.

Sobre el discurso

Uno de los elementos que determina en gran medida el prestigio del discurso es el medio por el cual se difunde. Por supuesto que los medios de comunicación que hoy podemos señalar como tradicionales (cadenas de televisión, radio, periódico) gozan todavía de mayor prestigio que las redes sociales. Aún así, el prestigio de una persona continúa siendo el elemento más importante en la efectividad del discurso. Ya que si los nuevos medios de comunicación crecen en su alcance en las ciudades aún no se han generalizado. Basta con mencionar que la radio continúa siendo el medio de comunicación que mayor cobertura tiene en el país; lo que hace suponer que no está próxima al fin.

” Aquella vía de solución plantea mayor responsabilidad a quienes buscan formar una corriente de opinión. Obligados a someter su parecer a un constante examen y a responder a los cuestionamientos acerca de nuestras ideas que los demás realizan, ya que este pensamiento analítico y crítico busca la coherencia interna de lo que sustenta “

Saltando a otro ámbito de la vida social, en economía una incorrecta percepción de la realidad lleva a tomar decisiones poco adecuadas a la consecución de objetivos. Casos al respecto sobran. Por ejemplo la venta fraudulenta de acciones de empresas en Norteamérica son casos paradigmáticos, cuyas consecuencias pueden ser sintetizadas en la pérdida de ingentes cantidades de recursos financieros y erosionan el capital social del mercado como espacio generador de riqueza, colocando, en última instancia, en riego los fundamentos de un modelo occidental basado en el mercado como espacio que genera el excedente y que lo redistribuye a la comunidad en su conjunto. En pocas palabras, pone en duda la legitimidad de la sociedad occidental de mercado como espacio de igualdad de oportunidades.

Aciertos y desaciertos de opiniones

¿Cuál es la solución ante el peligro de que algunos referentes de opinión manipulen al conjunto de la opinión pública? Sin duda la solución continúa viniendo de la capacidad que tengamos de generar un pensamiento analítico y crítico. Pero, este pensamiento acarrea la posibilidad de una heterogeneidad de opiniones que incrementa el tiempo necesario para alcanzar un acuerdo. Porque existe una pluralidad de centros desde los que se valora una misma propuesta y porque esa pluralidad de posiciones convoca a una esfuerzo por respetar la opinión de los demás aún cuando estemos en desacuerdo con ella. Finalmente, nos desafía a que sometamos a examen nuestras posiciones; ejercicio que debe ser objetivo y, al mismo tiempo, respetar la no renuncia de nuestras convicciones.

Aquella vía de solución plantea mayor responsabilidad a quienes buscan formar una corriente de opinión. Obligados a someter su parecer a un constante examen y a responder a los cuestionamientos acerca de nuestras ideas que los demás realizan, ya que este pensamiento analítico y crítico busca la coherencia interna de lo que sustenta. Y esto vale tanto para lo que los demás piensan como para aquello que yo pienso, sobre cualquier tema. Por tanto, continuará siendo la solución más adecuada para hacer frente a las amenazas que busquen manipular la opinión pública buscar un pensamiento analítico reflexivo. Como anotaran los grandes pensadores de la historia: un pueblo bien informado y responsable a la hora de tomar decisiones será siempre la mejor forma de conjurar la amenaza de una tiranía.

Una nueva percepción de la realidad

De todas las anteriores consideraciones es que se deprende la importancia del discurso como medio de construcción de percepciones de la realidad. A través del discurso se interpela y se convoca la voluntad de las personas para que tomen decisiones y lleven a cabo acciones, por lo tanto el prestigio de una autoridad pública es de suma importancia.

¿Cómo se construye entonces el prestigio de un hombre público? ¿Cómo se pierde ese prestigio? Es menester que los hombre públicos mantengan una conducta que permita colocar en alta estima el prestigio ya que por bueno que sea el discurso jamás podrá sustituir a la realidad. La contundencia de la realidad se superpone a su representación manipulada, con duras consecuencias para los menos informados que son los menos favorecidos por el orden de cosas.

” La única respuesta posible a un problema como el planteado es construir una generación que logre tener un pensamiento crítico reflexivo. Apostar por un control que someta a centros productores de noticias es continuar entregando la responsabilidad de pensar a otros individuos, y esta es una contradicción en la democracia “

En nuestra historia son comunes los episodios en los que el discurso pudo crear una realidad ficticia, que mantenía una artificial situación de bienestar no correspondido. Estas situaciones pronto se desvanecían frente una realidad que por su contundencia no daba lugar a ningún tipo de manipulación.

Por todo lo mencionado, la única respuesta posible a un problema como el planteado es construir una generación que logre tener un pensamiento crítico reflexivo. Apostar por un control que someta a centros productores de noticias es continuar entregando la responsabilidad de pensar a otros individuos, y esta es una contradicción en la democracia en tanto ésta se sustenta en un una ciudadanía libre de pensamiento, que exija de sus políticos una acción responsable que se centre en los problemas capitales de la nación. De lo contrario la ciudadanía continuará siendo producto de la manipulación de grupos que buscan intereses particulares y no el interés común.

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