El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó las resoluciones de EE. UU y Rusia sobre Venezuela

Por segunda vez consecutiva, fracasaron las propuestas antagónicas de Estados Unidos y Rusia presentadas en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación de Venezuela. La resolución de EE.UU., que proponía la celebración de elecciones libres, logró el apoyo de de nueve de los 15 países, pero chocó con el veto de Rusia y China, que apoyan al presidente venezolano Nicolás Maduro. En tanto que la iniciativa rusa, que abogaba por la no intromisión en los asuntos internos del país caribeño, tampoco reunió los nueve votos necesarios para su aprobación.

El primer revés lo sufrió Estados Unidos con su propuesta de intervenir para que se dé un «un proceso político pacífico» en Venezuela que conduzca a unas elecciones presidenciales «libres, justas y creíbles». Sólo nueve países la apoyaron, en una votación que estuvo marcada por el veto de China y Rusia.

«Pedimos a los miembros del Consejo que no sean cómplices de esta maniobra polémica y pedimos que se vote en contra del proyecto de Estados Unidos y que se apoye el nuestro que realmente quiere ayudar al pueblo de venezuela», afirmó justo antes de la votación el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia.

Nebenzya destacó que su país “apoya los mecanismos que busquen fomentar la paz y el diálogo en Venezuela, como el mecanismo de Montevideo” y llamó a defender los principios consagrados en la Carta de la ONU. En esa misma línea, el representante de la delegación de China rechazó “la injerencia en los asuntos internos de cada Estado” y subrayó que “son los propios venezolanos quienes deben resolver sus asuntos”.

El texto estadounidense solicitaba al secretario general de la ONU, António Guterres, que use sus «buenos oficios» para asegurar ese proceso electoral y llama a evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria, permitiendo un suministro de asistencia sin trabas para todos aquellos que la necesitan.

Tras la votación, el enviado especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams, aseguró: «La situación en Venezuela demanda nuestra acción ahora». «Lamentablemente, al votar en contra de esta resolución, algunos miembros de este Consejo continúan protegiendo a (el presidente de Venezuela, Nicolás) Maduro y a sus amigos y prolongando el sufrimiento del pueblo venezolano», agregó.
.
Minutos después, se votó la propuesta rusa, que fue rechazada por siete de los miembros del Consejo y solo logró reunir el apoyo de China y Sudáfrica (que votaron contra el plan estadounidense) y Guinea Ecuatorial (que se abstuvo ante la propuesta de EE.UU.). El texto de Rusia, según Nebenzia, daba «apoyo a las iniciativas de mediación internacionales para ayudar al pueblo de Venezuela para alcanzar una solución política».

Rusia y EE.UU. volvieron a representar sus ásperas diferencias sobre cómo resolver la cuestión venezolana y Nebenzia calificó la resolución de Estados Unidos de una «burla» y un «teatro absurdo» con el único objetivo de «aumentar la tensión y preparar el terreno para derrocar al Gobierno de Venezuela». «Solo tienen sanciones, amenazas y el uso de la fuerza en su caja de herramientas», sentenció el diplomático ruso.

En la misma jornada, el embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, exigió al Consejo de Seguridad un claro pronunciamiento condenando y prohibiendo el uso de la fuerza militar, en todas sus formas y maneras en contra de Venezuela.

El diplomático cuestionó la negativa del Gobierno estadounidense a aprobar una resolución que prohíba el uso de la amenaza de la fuerza en el caso venezolano.

“¿Saben por qué no lo hacen? Porque el presidente (Donald) Trump sigue amenazando públicamente al pueblo venezolano con la opción militar. Es inmoral e irresponsable que se permita extorsionar a todo un pueblo en total violación del derecho internacional y de la Carta de esta Organización”, dijo durante el debate sobre “la situación en la República Bolivariana de Venezuela”.