El Congreso de Guatemala archivó la ley que endurecía las penas por aborto y prohibía el matrimonio igualitario

El Congreso de Guatemala decidió archivar la ley recién sancionaba que endurecía las penas por aborto y prohibía el matrimonio igualitario. La norma, sancionada la semana pasada, fue desactivada en medio de reclamos de organismos humanitarios y a pedido del presidente de la república, Alejandro Giammattei.

El parlamento informó en un comunicado que su pleno “acepta las observaciones al decreto (enviadas por varios diputados) y se traslada al archivo”.

Qué decía la polémica ley

La norma fijaba penas de hasta 10 años de cárcel a la mujer que abortara, modificaba el Código Civil para prohibir expresamente el matrimonio entre personas del mismo sexo y restringía la enseñanza escolar sobre diversidad sexual.

Asimismo, consideraba que “grupos minoritarios” proponían “modelos de conducta y de convivencia distintos al del orden natural del matrimonio y la familia”, y amenazaban “el equilibrio moral” de la sociedad.

La legisladora Lucrecia Hernández, de una bancada minoritaria de centroizquierda, afirmó que “lo bueno es que el decreto se archivó” pese a que, en su opinión, a los parlamentarios de la mayoría “les da vergüenza reconocer” que quienes se oponían a la norma tenían “razón”.

Hernández había dicho anteriormente que la ley se prestaba a la criminalización de los abortos espontáneos y discriminaba a las personas LGBTI.

Guatemala capital “provida”

La cuestionada reforma había sido aprobada el martes pasado, en la antesala del Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia, impulsado por una organización religiosa conservadora que declaró a Guatemala como “Capital Provida de Iberoamérica” y “luz” contra el aborto.

Giammattei, que participó de ese acto, pidió sin embargo a sus aliados, dos días después de la sanción de la norma, que la archivaran porque violaba la Constitución y convenios internacionales suscriptos por Guatemala.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) saludó el anuncio de Giammattei por entender que la ley ahora archivada desconocía “los principios de igualdad y no discriminación, esenciales para el derecho internacional”.

Tal como hasta antes de la sanción de esa ley, el aborto sigue penado en Guatemala con hasta tres años de prisión y solo es permitido y no sancionado cuando peligra la vida de la madre.

Fotos: AFP