El clima político durante la licencia de Cristina Kirchner

“Antón Pirulero”, titula Mario Wainfeld en su nota de opinión sobre la trastienda política que se vivió en Argentina durante la ausencia de cinco semanas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien vuelve a las actividades tras ser sometida a una intervención quirúrgica y una posterior licencia. “El regreso de la principal protagonista significa un retorno a la normalidad, si se acepta llamar así a la encrespada realidad argentina”.

 

El clima político durante la licencia de Cristina Kirchner

 

Mario Wainfeld – Página 12 (Argentina)

“El clima político durante su licencia transitó dos registros bien diferentes. Respecto de su salud hubo destellos de ferocidad de la oposición mediática y de una fracción minoritaria de la dirigencia antioficialista. Se propagaron versiones, off the record inverosímiles, profecías tremebundas. Abundaron el mal gusto y los peores deseos”, dice Wainfeld.

“En cambio, se apaciguó bastante el furor de la competencia política estricta. No es que primen la caballerosidad deportiva ni el buen tono, pero parece que la centralidad de la Presidenta funcionó como contención para sus adversarios: sin ella en el centro de la escena pierde algo de sentido recargar las tintas. Si esta hipótesis es certera, es previsible que el regreso de Cristina ponga fin a la tregua relativa”, evalúa.

Pero también indica que “la realidad, claro, no se detuvo. La gestión ejecutiva transitó sin especiales sobresaltos aunque sin mayores novedades, que seguramente esperan a la Presidenta o surgirán de su propia iniciativa”.

Analiza, a su vez, los “reacomodamientos” post electorales –en referencia a los comicios de segundo término del 27 de octubre pasado- ; la interna del Partido Justicialista para elegir autoridades en la Provincia de Buenos Aires, los movimientos en el gubernamental Frente para la Victoria y la postura de la oposición.

“Cristina Kirchner ingresa en el segundo tramo de su mandato, afrontando el eterno reto de todo gobernante: mantener su legitimidad, sostenerla en las políticas públicas. El contexto es complejo y apasionante. Conviven dificultades arduas con dos logros inéditos: treinta años de continuidad democrática y un gobierno popular que lleva tres mandatos ganados en buena ley”, manifiesta.

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