El caso de Patricia Hermosa, presa del gobierno de facto de Bolivia

La apoderada legal de Evo Morales está encarcelada desde fines de enero bajo los cargos de sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo. Denuncian que en la cárcel perdió un embarazo y le niegan la atención médica. “Patricia Hermosa está siendo víctima de acoso y violencia política”, planteó el expresidente, quien pidió la intervención de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos.

Exjefa de Gabinete, Hermosa tenía un poder para tramitar la eventual candidatura de Morales como senador o diputado por el MAS. Fue capturada el 31 de enero en el centro de La Paz cuando realizaba gestiones legales en ese sentido. Se la acusa en el marco de una causa abierta contra el depuesto mandatario por un audio en el que supuestamente llamaba a sus seguidores a bloquear caminos para cortar la llegada de alimentos a la capital boliviana.

Desde entonces se han denunciado acosos e intimidaciones por parte de las autoridades manejadas por el Gobierno de facto para que impute a Evo en los delitos. “Solo los indios estamos en la cárcel”, aseguró Hermosa en una entrevista al sitio Marcha, quien también denunció: “Quieren que diga que mi jefe hizo terrorismo”.

La exfuncionaria se encuentra recluida sin juicio en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes. Recientemente habría perdido un embarazo según la imagen de un parte médico firmado por el doctor del penal, José Ignacio Quisbert.

«Patricia Hermosa está siendo víctima de acoso y violencia política. Le quitaron su libertad y su vida por tener convicciones. Pido a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los DD.HH., Michelle Bachelet, pronunciarse. Ningún delito de violencia contra una mujer puede quedar impune», denunció Evo Morales a través de su cuenta de Twitter. Agregó que la dirigente está arrestada solo por haber hablado telefónicamente con él.