El carnaval de Río revive después de dos años de pandemia

Este miércoles quedó formalmente inaugurado el carnaval de Río de Janeiro, en una edición marcada por la emoción del reencuentro tras la pandemia de coronavirus, que obligó en 2021 a anular el mítico evento y luego a retrasarlo dos meses en 2022. Por los próximos cinco días, miles de bailarines con plumas y lentejuelas danzarán junto a las carrozas al ritmo pegadizo de las baterías de percusión en el icónico Sambódromo.

«Yo como rey de los fiesteros declaro abierta la mayor manifestación cultural y popular del mundo, que es el carnaval carioca», decretó el locutor Wilson Dias da Costa, Rey Momo del Carnaval de Río.

Este año, sin embargo, el carnaval será atípico, porque no contará con los famosos «blocos», como se denomina a las bandas y comparsas que desfilan gratuitamente por las calles de la ciudad y que son considerados alma y vida del festejo.

La idea es que los festejos se realicen a puerta cerrada para evitar aglomeraciones que no puedan ser controladas, porque aunque el 73 % de los brasileños cuenta con el esquema completo de vacunación contra el virus, las autoridades municipales prefirieron autorizar eventos donde se pueda fiscalizar la inmunización de los asistentes, algo imposible de controlar en espacios abiertos. Solo podrán entrar quienes tengan un certificado que incluya la aplicación de la tercera dosis.

El carnaval también traerá cierto alivio a sectores económicos afectados por la pandemia, como el hotelero, que espera una ocupación en torno al 85% durante el fin de semana.

Las historias que cuentan las carrozas

Detrás del brillo y frenesí, cada ‘escola’ cuenta una historia y este año todas traen narrativas profundamente sociales, ocho de ellas sobre la ancestralidad africana y la lucha antirracista.  

Foto: EFE

La conocida y multipremiada Escuela Salgueiro, por ejemplo, se inspiró en las masivas protestas ocurridas tras el asesinato del estadounidense George Floyd en 2020 y presentará un desfile titulado «Resistencia».  

Salgueiro mostrará la lucha de la población negra «a través de la fe, la danza, la música, la cultura popular y erudita», según explicaron sus integrantes, recreando lugares emblemáticos de resistencia negra en Rio de Janeiro, con referencias también a movimientos internacionales como Black Lives Matter. 

Foto: EFE

Otras ‘escolas’ que abordan la temática afrobrasileña son Beija-Flor («Ennegrecer el pensamiento»); Portela, inspirada en las «semillas» de la cultura africana en Brasil; también Grande Rio y Mocidade, que homenajean a las divinidades de origen africana Exu y Oxossi. 

Mangueira y Vila Isabel exaltan íconos negros de sus comunidades, como los compositores Cartola y Martinho da Vila.