El cambio en la estructura de poder

Chile

El senador Ricardo Lagos Weber es uno de los férreos defensores de la reforma tributaria que está en análisis en el parlamento. El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado cree que esta es la base del cambio de estructura de poder en el país, que permitirá una mejor distribución, comenzando con la reforma educativa, uno de los caballitos de batalla de Michelle Bachelet.

Cristóbal Olivares - The Clinic

Andrea Moletto – The Clinic (Chile)

La reforma tributaria es físicamente, según Lagos Weber, el equivalente a una resma de papel de aproximadamente 500 hojas. Eso es lo que los diputados y senadores deben leer, masticar y entender para votar. Una pega compleja por varias razones, porque es una materia árida y técnica de los que no todos son expertos y porque en esas páginas está el primer gran pilar en el que Michelle Bachelet fundó su programa de gobierno.

“No hay una reforma de esta envergadura en los últimos 40 años en Chile”, dice el senador. En las estimaciones de Lagos, para agosto la aprobación debiera estar lista, menos tiempo que eso para poder digerir esto habría sido “insano”. Sabe que en el papel los votos para sacar la reforma están, pero él quiere más: “No basta decir tengo la mitad más uno, apruebo no más y listo. Porque con ese mismo criterio, el día de mañana, una mayoría relativa de otro signo político aplica la misma regla y desarma la reforma tributaria”, dice.

Y si del corazón se trata, para él lo medular son las reformas al impuesto a la renta, o sea, la eliminación del FUT, una de las medidas más discutidas en estos días. Algo de lo que no tiene ni una duda.

“Estamos cambiando la forma cómo se tributa en Chile, aquí no sólo lo que estamos haciendo es subir impuestos, aquí hay tres conceptos novedosos. Uno, pasamos de tributar de utilidades retiradas a utilidades devengadas. Y esto de paso elimina el FUT. Lo segundo es que establece impuestos correctivos desde el punto de vista de sus externalidades negativas para la sociedad, como los verdes, el azúcar y el alcohol, que no son grandes rendidores en términos de la tributación, pero se hace cargo de una frase que es un cliché, pero es verdad, que dice que el tipo de impuestos que uno tiene, te ayuda a definir el tipo de sociedad que uno construye. Y el tercer elemento es esta norma anti elusión –que algunos ya dicen que es inconstitucional- que permitirá al SII rechazar las ventajas tributarias obtenidas mediante planificaciones elusivas y sancionar a los contribuyentes y asesores tributarios que hayan participado en su diseño”. Lagos Weber cree que con esta reforma se inicia el cambio en “la estructura de poder de nuestra sociedad”.

¿Crees que el FUT se ha transformado en una suerte de consigna ideológica como ha sucedido con el no al lucro en educación?

No creo que haya llegado a tal nivel de fetiche, porque si hablo de lucro la gente sabe de lo que hablo, pero con el FUT nadie sabe de lo que estoy hablando.

La reforma es una disputa ideológica…

Hay un trasfondo ideológico en el sentido más sano y menos cargado del concepto ideología. Que es el tipo de reforma estructural que se quiere hacer en educación que genera al final del día una distribución del poder en la sociedad chilena. Eso es lo que está de fondo.

En este país existe un sector económico importante que no cree que el Estado es el ente que primordialmente deba redistribuir, ¿qué pasa con este sector?

Bueno, por eso es importante lo que pasó hace unos meses, que una importante mayoría del 62 % le dio su respaldo a Michelle Bachelet Jeria. Este país es uno de los pocos países del mundo que después de pagar impuestos la distribución de los ingresos no cambia nada, queda neutral.

Pero todos sabemos que el poder no está solo el Congreso o La Moneda.

Ya, pero por lo menos admítame lo siguiente, ya que estamos en esta sospecha que de que quizás estamos transversalmente cooptados, ¿se presentó la reforma tributaria a los 20 días de gobierno o no? ¿Se presentó la reforma tributaria a los 20 días de gobierno?

-No sé la fecha la verdad…

Se presentó el 31. ¡A veinte días de entrar el gobierno! ¿Y viene con la eliminación del FUT? ¡Viene con la eliminación del FUT! Entonces por lo menos, como actos positivos de poder de decisión está despejado ese tema.

-Qué crees que sucede con el sector empresarial de verdad. ¿Se hizo un acuerdo previo? ¿Saben que están pagando pocos impuestos? ¿No les va a influir desastrosamente esta reforma?…

Creo que ellos no tienen una visión tan negativa, porque entienden que este país está maduro, económica e institucionalmente para hacer una reforma de esta naturaleza. A nadie le gusta que le suban los impuestos, pero de ahí a que ser un casus belli de rompimiento o fractura por eso, eso no está en ninguna parte. No lo veo, no existe. Segundo, creo que políticamente hay sectores que creen que hay que hacer algo y no sólo los de la Nueva Mayoría. ¿Por qué crees que termina generándose un sector como Amplitud con Lily Pérez, Godoy, Rubilar y Browne? Porque hay una incomodidad dentro de la derecha chilena sobre miradas de Chile. Hay un sector que tiene la convicción que Chile requiere algunos cambios y que no puede seguir siendo rehenes de un partido que es la UDI. Un sector que tiene la misma mirada de la vida en todo: religioso, cuántos hijos hay que tener, dónde hay que mandar a tus hijos, cuáles son tus valores… Claro que hay un trasfondo ideológico en esta reforma tributaria, cambiar un paradigma en materia educacional. ¡Un pa-ra-dig-ma!

¿Puedes asegurar que el ahorro, la inversión y el crecimiento no se van a ver dañados?

No se van a ver dañados y no solo lo digo yo, lo dicen muchos economistas serios, reputados empezando por el ministro de Hacienda, Eduardo Engel, entre muchos otros.

¿Hay algún indicador que en el futuro uno pueda ver y nos dé luces si la reforma estuvo bien o mal hecha?

-Depende, porque si la mides solo por el impacto a la inversión o por el impacto en otras cosas, porque si producto de esta reforma logramos que los más pudientes en Chile contribuyan de mejor manera que hoy a los recursos fiscales, es una buena reforma. Si tú lo que me quieres decir es que hay un indicador que desaceleró la economía está por verse…Y no creo.

¿Encontrarías muy grave que hubiese un daño al crecimiento?

-Es que no va a haber. Desde el año 90 el discurso de la derecha siempre ha sido el mismo, no se puede tocar los impuestos porque si se alzan los impuestos se va afectar el empleo, el crecimiento y el ahorro. Nada de eso ha pasado en los últimos 25 años, así de sencillo, no ha ocurrido. Porque hay otras variables que explican la decisión de inversión: un estado de derecho, un país que funciona, cohesión social, falta de corrupción, buena infraestructura, estabilidad, reglas claras. Esos son los temas que hacen tomar decisiones de inversión y no los tributos.

¿Campaña del terror?

Es que me carga esa palabra porque está muy trillada…

Usemos otra…

Acá hay un esfuerzo consciente de algunos sectores de inducir al miedo a la hora de referirse a la reforma tributaria y más aún, refugiarse en las pymes para guardar su bolsillo, porque hasta ahora no hay muchos pymes que reclamen por la reforma, pero la UDI pasa defendiendo a la pyme que no tiene ni un problema con la reforma.

Se parte haciendo una reforma tributaria para hacer una educacional que poco conocemos en detalles.

Pero tenemos claro varias cosas, Miche
lle Bachelet fue categórica desde hace más de un año que llegó a Chile, en decir qué es lo que quería hacer en educación y no es un titular. Habló de reformas profundas en materia de desmunicipalización; carrera docente, gratuidad, copago y fin al lucro. Si hay que bajarlo en el detalle, sí, vamos… pero todo estaba en el programa. Lo que quiero decir es que aquí hay una tremenda convicción de lo que hay que hacer y este es uno de los periodos más “entusiasmantes” que tenemos. Va a ser duro, y yo le dije a la Presidenta: “Jefa, esto va a ser entretenido, pero duro”.

¿Por qué duro?

Mira, la instalación del gobierno se hizo difícil. Algunos errores por los nombrados, otros por los partidos y tal vez del gobierno, pero el costo lo pagó el gobierno, no el partido ni los nombrados. Pero va ser duro porque también hay gente que quiere más.

Puede que al movimiento social no le sea suficiente…

Sí y van a tener que cumplir su rol, pero lo que no van a dejar de ver es que hay una voluntad, hay un punto de inflexión en esto. Bachelet dijo una cuestión y yo la repito porque lo encuentro importante, dijo que para derrotar la desigualdad… y cito textual, se requiere repensar -chúpate esta mandarina- las bases del modelo de desarrollo de Chile: Repensar las ¡ba-ses!

 

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