El arte de La Rampa

Cuba

La feria Arte en la Rampa regresó desde hoy no sólo con artesanías y obras para comercializar. Es un espacio en el que también se plasman otras expresiones culturales características del país. La música y el baile están presentes. Jorge Alfonso, director del Fondo Cubano de Bienes Culturales, y Mercy Correa, directora del Centro Nacional de Artesanía, abordan el tema.

Cubahora

Ada Oramas Ezquerro – Cubahora (Cuba)

A lo largo de su breve e intensa historia, la feria Arte en La Rampa se ha ido abriendo camino y ya ocupa un lugar preferencial en el ámbito de la cultura cubana, al multiplicar especialidades del vasto horizonte de la artesanía, a lo cual suman exposiciones de artes plásticas, ventas de originales, serigrafías y reproducciones de obras.

En el Pabellón Cuba, en pleno corazón de la Rampa, pueden adquirirse libros para niños y adultos, fonogramas, asistir a presentaciones de cantantes y músicos… En un recinto ferial con un diseño funcional, novedoso y de muy buen gusto —remodelado para la presente edición— se puede disfrutar del placer de una visualidad muy grata a los espectadores.

Se trata de una profusión de ofertas que requieren, más que una pasiva contemplación, el diálogo abierto con los creadores. La amplitud de su programación, imaginativa, protagonizada por jóvenes creadores y consagrados, exponentes de primera línea en sus respectivas disciplinas. Todo esto se traduce en la XV edición de la feria Arte en la Rampa, auspiciada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales y la Asociación Hermanos Saíz, con la colaboración de las empresas ARTEX, EGREM y Génesis.

La cultura en su sentido más amplio

Jorge Alfonso, director del Fondo Cubano de Bienes Culturales, bosqueja, a través del diálogo, el microcosmos del evento:

—¿Cómo definiría la feria Arte en la Rampa?

—Ante todo, debo aclarar que no es solo una feria comercial, es también un espacio de diálogo intercultural que permite acceder a diferentes espacios artísticos y culturales de alta calidad y dialogar con el público. Allí confluyen diversas expresiones de la cultura en su sentido más amplio.

“La Pérgola es uno de los espacios que propone novedosas propuestas, concebidas por los miembros de la Asociación Hermanos Saíz, en las cuales se presentan colectivos danzarios, peñas de jazz, el trovador Fidel Díaz Castro, Renecito de la Cruz, en tardes de actuación; y Luis Papillo con el repentismo. Es un evento que atrae mucho al público, pues en las ediciones anteriores la asistencia diaria promedio ascendía a mil quinientas personas”.

—¿Podría adelantar algunas de las propuestas de especial interés en las artes visuales?

—El viernes 27, a las 2:00 p.m., se pondrá a la venta un conjunto de reproducciones de arte y la carpeta de Alfredo Sosabravo; y el sábado 28, en El Túnel, será inaugurada la muestra fotográfica titulada “Formellmanía”, dedicada a Juan Formell, por el aniversario 40 de los Van Van, con fotografías de Iván Soca, que reflejan la historia de Formell y su orquesta, la cual se exhibirá hasta el 2 de agosto.

“El 5 de agosto, a las 4:00 p.m., quedará inaugurada, también en El Túnel, la exposición ‘Epopeya’, con fotos alusivas a momentos históricos de la Revolución y sus héroes, a través del arte de destacados fotógrafos como Alberto Korda, Liborio Noval, Osvaldo Salas, Perfecto Romero, Roberto Chile y Alex Castro. La curaduría de esta última estuvo a cargo de la destacada pintora y profesora Lesbia Vent Dumois. Las obras de estas exposiciones se pondrán a la venta”.

Un símbolo de la cultura cubana

Mercy Correa, directora del Centro Nacional de Artesanía, detalla acerca de aspectos que personalizan el evento.

—¿Lo más importante de esta edición?

—El 15 aniversario, cuya evocación nos permite establecer una comparación: cómo comenzó y cuánto ha ido creciendo, siempre en el verano de La Habana. A nosotros nos llena de orgullo saber que siempre ha tenido y sigue teniendo gran aceptación.

—¿Cuál es su valoración de este evento?

—Lo considero un símbolo de la cultura cubana, porque están representadas la discografía, artesanía, artes plásticas, la literatura para niños y adultos; además, se presentan en ella figuras y agrupaciones de primer nivel. Abarca propuestas escénicas infantiles, música campesina, incluido el repentismo, y conciertos de diferentes géneros, de la trova al jazz. Por otra parte, es muy significativo que un evento tan amplio y diverso se haya mantenido durante tantos años y con una acogida cada vez más cálida.

—¿Cuál considera la manifestación artesanal de mayor realce en la presente edición de Arte en la Rampa?

—Todas están al mismo nivel, porque realizamos una selección muy exhaustiva y lo que presentamos en ella posee un mismo rango de calidad. El universo es muy amplio y es el público quien valora y ubica los manifestaciones de acuerdo a lo que más le conviene y le agrada. Por eso Arte en la Rampa merece el favor del juez más exigente.

 

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