El Alto y Cochabamba resisten al Golpe: hay al menos 25 muertos por la represión

“Aquí nadie se rinde”, señalan los campesinos que repudian el golpe de Estado en las calles y reclaman la dimisión de la autoproclamada presidenta electa Jeanine Añez. Los manifestantes salieron desde la región del Alto Chapare, bastión inexpugnable de Morales, para pasar a Cochabamba y terminar en La Paz. Las fuerzas de seguridad intentaron impedirles el paso con represión. Al menos 25 bolivianos fallecieron en las protestas de los últimos días.

El lunes, enfurecidos por la muerte de sus compañeros, los campesinos intentaron entrar nuevamente en la ciudad, pero fueron reprimidos con dureza con gases lacrimógenos y vehículos blindados, mientras la multitud respondía con piedras.

«Vamos a seguir intentando llegar (a Cochabamba) hasta que lo logremos. Aquí nadie se rinde», dijo el campesino Ronald Cruz, de 37 años, en la protesta.

En la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, persiste el bloqueo de calles y el cerco a la planta distribuidora de carburantes de Senkata. Y en La Paz, indígenas aymaras replicaron sus marchas, haciendo detonar petardos, bajo una férrea vigilancia policial, y dijeron que repetirán esta semana sus manifestaciones.

La consigna de todos ellos es la misma: la salida de Áñez, a quien consideran ilegítima y la vuelta al poder de Morales, quien fue destituido por el Golpe de Estado la semana pasada.

Mientras los leales a Morales continúan en las calles, el líder de derecha que tuvo un rol significativo en el Golpe, Luis Fernando Camacho, fijó un plazo hasta el jueves para que el Congreso elija a los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

«Exigimos elecciones hasta el 19 de enero de 2020, con la incorporación de nuevos actores y un Tribunal Electoral transparente y sobre todo imparcial», escribió Camacho en Twitter, sin precisar qué medidas asumirá si sus pedidos son desoídos.