El abstencionismo y un nuevo panorama político

El alto grado de abstención en las elecciones presidenciales del pasado domingo, que alcanzó el 51 por ciento, influyó en el error de las encuestas que daban a Michelle Bachelet ganadora en la primera vuelta. La falta de credibilidad en las encuestas y el sistema de voto voluntario llevó a los comandos presidenciales y parlamentarios a una ‘campaña a ciegas’. No obstante, para todos los medios queda claro que el 15 de diciembre se confirmará la victoria de Bachelet y comenzará una nueva coyuntura política.

El alto grado de abstención, del 51 por ciento, en las elecciones presidenciales del domingo influyó en el error de las encuestas que daban a Michelle Bachelet ganadora en la primera vuelta. No obstante, para todos los medios queda claro que el 15 de diciembre se confirmará su  victoria y comenzará una nueva coyuntura política.

“El mal desempeño de los sondeos de opinión en la primera vuelta presidencial acrecentó el desprestigio que venían sufriendo las principales encuestas políticas desde las elecciones municipales del 2012, cuando no fueron capaces de predecir el alto nivel de abstención que se produjo con la instauración del voto voluntario, alterando con ello las estimaciones de los resultados”, afirma Francisco Artaza en un artículo publicado por La Tercera de Chile.

Considera que “la falta de credibilidad de las encuestas y el sistema de voto voluntario llevó a los comandos presidenciales y parlamentarios a una ‘campaña a ciegas’” y por ello “sin datos fiables, los expertos electorales responsables de las campañas echaron manos a otros sistemas para poder orientar de mejor modo la publicidad destinada a convencer a los electores. Fue así que comenzaron, aunque de modo  aún tímido, a emplear sistemas georreferenciales y tecnológicos”.

Esta abstención fue la más alta desde el retorno a la democracia y no puede desvincularse del sistema electoral del país, que en estos comicios estrenó la modalidad del voto voluntario.

En el plano del análisis político, El Clarín de Chile plantea ya un escenario en el que Bachelet es mandataria nuevamente. “¿Quiere decir esto que con la alternancia binominal y la vuelta del antiguo régimen de Bachelet II algo se cierra en realidad? Ni tanto. Más bien se abre una nueva coyuntura política que se inscribe en un proceso sociopolítico más profundo de lucha por cambios estructurales que representaron Roxana Miranda, Marcel Claude y, de manera puntual, Marco Enríquez-Ominami y Alfredo Sfeir”.

“Es el período histórico entero, definido por sus propias correlaciones de fuerzas entre los grupos y clases sociales, el que está cambiando”, afirma.

Y añade: “cuando la derecha, tal como Hernán Büchi, sostiene que los problemas de Chile se resuelven “creando riqueza” y conservando las instituciones actuales, hay que preguntarse qué falta en ese dispositivo ideológico y discursivo clave de la propaganda neoliberal; o qué pretende ocultar”.

 

Leer artículo completo de La Tercera (Chile) aquí

Leer artículo completo de El Clarín (Chile) aquí