El 73% de los brasileños está en contra de flexibilizar los permisos para portar armas

El 73 por ciento de los brasileños se opone a la flexibilización de la portación de armas que promueve el gobierno de Jair Bolsonaro, iniciativa prometida por el excapitán desde que comenzó la campaña electoral y que fue fuertemente criticada por gobernadores y organismos de derechos humanos.

Según una última encuesta realizada por el Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (Ibope), el 61 por ciento de los encuestados está en contra de que existan mayores facilidades para tener un arma en casa, frente al 37 por está que está a favor.

El informe también marca que hay una diferencia de opinión según las regiones del país: el mayor apoyo se registró en la zona sur de Brasil con 48 por ciento. En la zona norte y centro oeste, el apoyo alcanzó el 43 por ciento de los encuestados; en el sudeste fue del 35 por ciento; y en el nordeste, del 33.

Además, el 51 por ciento de la población no cree que el aumento de personas armadas suponga una sociedad más segura, el 37 por ciento tampoco cree que tener un arma en casa signifique más seguridad. Sólo tres de cada diez brasileños está «totalmente convencido» de esto último.

En los cinco meses que lleva al frente del Gobierno, Bolsonaro, un excapitán del Ejército, flexibilizó la tenencia y la portación de armas en Brasil. Por cuestionamientos judiciales el Gobierno tuvo que retroceder en la flexibilización de los permisos para portar fusiles y escopetas como pretendía el Presidente.

El pasado 22 de mayo Bolsonaro aclaró que la norma solo tendrá valor para pistolas o revólveres y que quedará excluido todo tipo de fusil, carabina y escopeta, que estaban incluidos en el texto original.