Versos que resurgen con el dolor

México 

En medio de las desapariciones de los estudiantes en el estado de Guerrero, los poemas del escritor Efraín Huerta tienen más vigencia que nunca. Sus versos, que tan bien reflejaban el dolor que sentía por la realidad de su país, fueron los elegidos por muchos de los mexicanos que quisieron expresar sus sentimientos por los terribles hechos de violencia que se vivieron en Iguala. 

Foto: pagina24.com.mxMónica Maristain- Sin Embargo (México) 

“Luego la madre pregunta por su hijo / y la respuesta es un mandato de aprehensión. / En los periódicos vemos bellas fotografías / de mujeres apaleadas y hombres nacidos en México / que sangran y su sangre / es la sangre de nuestra maldita conciencia / y de nuestra cobardía. / Y no hay respuesta nunca para nadie / porque todo se ha hundido en un dorado mar de dólares”.

El fragmento anterior corresponde al poema “Mi país, oh, mi país”, versos tan dolorosamente presentes a pesar del tiempo transcurrido desde que fueron escritos y que circularon la semana pasada con gran profusión en las redes sociales, cuyos usuarios no encontraron mejores palabras para expresar los sentimientos generados por la desaparición de 43 estudiantes en Iguala.

Son versos de Efraín Huerta, el poeta centenario cuya memoria fuera honrada en el inicio del Festival Internacional Cervantino (FIC) en Guanajuato y colocados en un cartel que se reprodujo en lugares estratégicos en el Distrito Federal, merced a una iniciativa de la Secretaría de Cultura del GDF.

Para protestar contra la reforma energética impuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto, la poesía viva de “El Gran Cocodrilo” fue usada también por los perredistas, ahora tan venidos a menos luego de que el alcalde de Iguala, adscripto a dicho Partido, se fugara sin dar cuenta de los terribles hechos de violencia acontecidos en su municipio. 

En el Senado de la República, el PRD adaptó 18 versiones de algunos de sus poemínimos del poeta guanajuatense para crear sus “Pemexmínimos” y los subió a la tribuna para colocarlos posteriormente en su lado del salón del Pleno.

“Queremos hacer el uso de la poesía para intentar mandar un mensaje a la población, porque aquí es imposible generar un debate auténtico, real, que le sirva al país”, afirmó en julio pasado el perredista Zoé Robledo Aburto.

Aquí algunos ejemplos:

Altura. Estoy exactamente a una reforma con quince leyes sobre el nivel del pueblo.

(“Altura, estoy exactamente a un metro de con 74 centímetros sobre el nivel del mar”)

El cómico. Regularmente hacen unas reformas bastante irregulares.

(“El cómico, hago una vida bastante irregular”)

De plano. No hay peor reforma que la que se hace mal.

(“De plano. No hay peor poesía que la que no se hace”)

Efraín Huerta, el gran cocodrilo 

Nacido en Silao, Guanajuato, el 18 de junio de 1914 y fallecido en la ciudad de México el 3 de febrero de 1982, Efraín Huerta es uno de los poetas más reconocidos de México y su obra tiene el vértigo propio de aquello que transcurre con su propio estilo, contra lo establecido.

El autor de Los hombres del alba (1944) fue uno de los intelectuales que destacó por su compromiso con el ser humano y por su militancia política y poética y es hoy uno de los poetas más leídos por las nuevas generaciones de lectores mexicanos.

Es conocido como el poeta de la rebeldía, cuya obra refrenda cada vez más su fuerza expresiva. Es también el poeta del amor, de la soledad, la vida y la muerte y en su obra se puede apreciar su lucha contra la discriminación racial y su interés en la música popular, la política y la ciudad de México.

De la obra poética de Efraín Huerta se pueden mencionar Poemas de guerra y esperanza; el mencionado Los hombres del alba; La raíz amarga; Los eróticos y otros poemas; Las dos orillas, 50 poemínimos y Papeles privados, entre otros.

Además destacan sus antologías y obra de literatura para niños como Piel de cocodrilo, Poesía e Infancia y Alma mía de cocodrilo. Efraín Huerta para niños.

En el festival Cervantino

“Todas las cosas se parecen a su sueño”, “No desearás la poesía de tu prójimo”, “El respeto al complejo ajeno es la paz y otros poemínimos” formaron parte de la lectura colectiva de la antología poética El Gran Cocodrilo en treinta poemínimos, editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE), en el kiosco de Plaza del Jardín de la Unión, en Guanajuato.

En el marco de la edición 42 del Festival Internacional Cervantino (FIC), la lectura fue el inicio de una serie de actos destinados a honrar la memoria y la obra del genial poeta guanajuantense.

“Al grito de ¡Viva, Efraín Huerta! y ante la presencia de sus hijas, Andrea y Eugenia Huerta, algunos de los asistentes, como el señor Marcial Manuel Grimaldo, de 77 años de edad, reconocieron que se trató de su primer acercamiento con el autor de Los hombres del alba, libro cumbre de la poesía hispanoamericana del siglo XX”, informa CONACULTA.

“Para otros, como Irene Morales, Alejandro Cortés y Luz Adriana Ramírez, representó el encuentro con un viejo conocido que como llegó a decir el escritor Emilio Pacheco: “supo escribir sobre todo aquello que le afectó”, desde el humor y la risa, hasta la soledad y la tristeza”, agrega.

“ ‘Si algo caracteriza la poesía de Efraín Huerta (1914-1982) es su gran diversidad de registros y temas. Escribió poemas de amor, otros de política, muchos acerca de la ciudad de México a la que le declaraba amor y odio debido a su naturaleza contradictoria’ “

En el homenaje del FIC, que cierra una serie de actos llevados a cabo por el FCE a lo largo de toda la República, también se presentó una versión musicalizada del poema “La enamorada”, corrido inédito basado en la película Enamorada, de Emilio el Indio Fernández, protagonizada por María Félix.

El ensamble de la Escuela de Música del Instituto Cultural de León fue el encargado de la ejecución en la que los sonidos del violín, guitarra, contrabajo y voz, acompañaron la letra  a cargo de Carlos Ulises Nava.

El viernes se inauguró la exposición El Gran Cocodrilo. Ilustraciones del Dr. Alderete, con la presencia del artista de origen argentino en el Museo Diego Rivera, pertenecientes a su libro El Gran Cocodrilo en treinta poemínimos.

“Si algo caracteriza la poesía de Efraín Huerta (1914-1982) es su gran diversidad de registros y temas. Escribió poemas de amor, otros de política, muchos acerca de la ciudad de México a la que le declaraba amor y odio debido a su naturaleza contradictoria.

También escribió los célebres poemínimos, a los que él mismo definió como “una mariposa loca, capturada a tiempo y a tiempo sometida al rigor de la camisa de fuerza”. Esa camisa de fuerza era la escritura: la necesidad de apresar la idea, de atrapar la carcajada, de registrar el mundo y sus fisuras de la manera más anti-solemne posible”, dice parte del prólogo.

 

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