Ecuador debate la ampliación del aborto en dos causales

En el marco de la reforma al Código Orgánico Integral Penal, la Asamblea Nacional ecuatoriana debate desde ayer la despenalización del derecho al aborto en dos causales: por violación, estupro e inseminación no consentida y por malformación del feto. Las sesiones se desarrollan en medio de enfrentamientos de los grupos a favor y en contra de la posible despenalización. El Ministerio de Salud de ese país estimó que el 15,6 por ciento de muertes maternas está relacionado con interrupciones de embarazo inseguras.

Lo que se analiza es si se debe ampliar o no el artículo 150 del COIP, que actualmente incluye como aborto no punible dos circunstancias: uno, que la vida de la madre se encuentre en peligro; y, dos, cuando el embarazo es producto de una violación en contra de una mujer con discapacidad mental.

La Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional de Ecuador aprobó el 20 de diciembre con siete votos a favor y dos abstenciones el informe para el primer debate. Por un lado, el documento recoge recomendaciones de organismos internacionales para que Ecuador apruebe la posibilidad de aborto por violación y, por otro, recuerda que la Constitución establece que el Estado garantiza la vida desde la concepción.

Marcela Aguiñaga, presidenta de la mesa legislativa, señaló que el objetivo es que los legisladores debatan de manera “amplia y plural” sobre el tema que reconoció que “no es sencillo”. Ayer se dio lectura al informe, se recibió en comisión general a los sectores interesados en la temática y se escuchó a algunos legisladores. Se espera que el debate se extienda durante varias semanas.

La discusión también se está dando en la sociedad. Mientras ayer se analizaba la propuesta, afuera se desarrollaba un masivo pañuelazo en defensa del feminismo y los derechos humanos . Como las argentinas, las ecuatorianas eligieron el pañuelo verde del aborto legal, seguro y gratuito para simbolizar su lucha.

“En Ecuador, más de 2.000 niñas menores de 14 años han sido violadas y forzadas a ser madres. Son víctimas, violentadas en su mayoría en el entorno familiar: tíos, padres, padrastros, abuelos, etc. Es hora de pensar en las niñas a las que se les roba la vida y son torturadas con un embarazo no deseado y de alto riesgo. Embarazo forzado es tortura de Estado”, manifestó Karla Calapaqui Tapia, activista a favor de la legalización de ese derecho.

En tanto, los que están en contra de que una mujer violada pueda decidir sobre su cuerpo se identificaron con pañuelos azules. ‘En el nombre de Jesús, señor pedimos a que levantes este país y haga prevalecer lo que tu dejaste establecido en la tierra. El diseño original del hombre y la mujer y el derecho de un niño a nacer’, fueron algunas de las plegarias recogidas por Prensa Latina.