Duque prohibió la tenencia personal de droga

El presidente Iván Duque firmó un polémico decreto que prohíbe la tenencia de dosis mínima de droga, cuyo consumo está despenalizado desde 1994. La política de endurecimiento de Duque da a la Policía la facultad de de secuestrar cualquier cantidad de alucinógenos que posea una persona, a la que también se podrá multar. Duque anunció la medida aduciendo el “alarmante incremento del consumo en el país”, aunque no dio cifras.

La medida, que a ojos de los expertos supone un retroceso en la política de persecución a las drogas porque no frenara el consumo ni el narcotráfico. Isabel Pereira, coordinadora de política de drogas del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (Dejusticia), alertó, por ejemplo, sobre “los sobornos y abusos de la policía” que podrían desencadenarse en las capas sociales pobres.

“Nos estamos devolviendo a una política que genera muchos daños, que sabemos que aleja a las personas de los servicios de salud (…); que sabemos que se da para corrupción policial y que sabemos que le cuesta mucho al Estado” en recursos humanos y financieros, comentó la experta de Dejusticia.

Pese a los cuestionamientos, Duque quiere enviar un mensaje de tolerancia cero frente a las drogas prohibidas. “Como colombianos no nos podemos sentir ni cómodos, ni muchos menos complacientes, ni mucho menos tolerantes, con una situación del aumento de consumos en las ciudades”, enfatizó sin dar números que lo respalden.

En el país está establecido que la dosis para uso personal en el caso de la marihuana no deberá exceder los 20 gramos, mientras que la de cocaína será de máximo un gramo y la de metacualona no podrá ser de más de dos gramos. Para el Gobierno nacional, “la medida no penaliza la dosis mínima y es totalmente respetuosa de las libertades protegidas por las altas Cortes colombianas y por la jurisprudencia”.

Uno de los primeros en manifestarse fue el senador Gustavo Bolívar, de la opositora Lista de la decencia, quien en Twitter indicó que los más beneficiados con el decreto son los narcotraficantes. “Nadie más feliz hoy que los narcos. Ellos saben, la experiencia mundial lo dice, que penalizar la dosis mínima elevará el costo de sus drogas y les hará más ricos. Entre tanto, los niveles de consumo seguirán al alza porque la drogadicción se evita con educación no con represión”, afirmó.