Dos meses de paro por la educación: los universitarios vuelven a la calle contra Duque

En su séptima manifestación tras casi dos meses de paro universitario, estudiantes de las 32 facultades públicas del país vuelven a marchar en Bogotá, ante la falta de acuerdo con el gobierno de Iván Duque para llegar a un presupuesto financiero que dé mayor garantía a la educación pública superior.

La mesa de diálogo entre el Gobierno Nacional y el movimiento estudiantil se instauró el 1 de noviembre. Desde entonces, ambas partes se reunieron más de 12 veces con la intención de llegar a acuerdos definitivos que den por terminado el paro nacional universitario que ya lleva 58 días, quizá el más largo en los últimos años.

Los estudiantes presentaron al gobierno un documento con 13 ítems indispensables, de los cuales hasta la fecha sólo seis de ellos fueron aprobados por Duque. Se consiguió que el Ejecutivo destine 500.000 millones para saldar las deudas de las universidades, aunque en cuotas entre 2018 y 2021. También acordaron que en los próximos cuatro años se destine otros 850.000 millones a otros proyectos priorizados por las instituciones educativas, incluidas las reformas edilicias.

Sin embargo, la discusión más reñida sigue siendo por el aumento de la base presupuestal de las universidades. Del incremento porcentual por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC, la medida que desde 1992 regula el dinero anual que el Estado le transfiere a las universidades), se incrementó sólo un punto. Es decir, si se firma acuerdo con el gobierno y se levanta el paro nacional, en cuatro años las universidades recibirían 536.000 millones, aproximadamente y descontando la inflación.

“Hay un detrimento del presupuesto desde 1992 y ahora el déficit es histórico. En algunas universidades no hay ni presupuesto para terminar el semestre”, dijo la dirigente estudiantil Alejandra Romero. A pesar de que se ha triplicado el número de estudiantes (hoy son 650.000) en los últimos 26 años, los centros de formación reciben desde entonces el “mismo presupuesto”, por lo que “hay muchos edificios caídos, corte de becas y una planta de docente deficiente e inestable”, agregaron los líderes estudiantiles.