Dilma Rousseff: “En Brasil no tenemos un líder a la altura de la crisis”

La expresidenta brasileña dialogó a través de un vivo de Instagram con el ministro de Educación argentino, Nicolás Trotta. Hablaron sobre la crisis del coronavirus, la grave situación en Brasil y el futuro después de la pandemia. “La política de Estado mínimo será puesta en duda”, aseguró Rousseff, quien calificó al gobierno de Bolsonaro como “oscurantista”.

“Estamos enfrentando tal vez la mayor crisis de nuestra generación”, definió la exmandataria de Brasil al referirse a la situación mundial por la pandemia de covid-19. La diferenció de la crisis financiera de 2009 porque la actual “no es solo una crisis financiera, es una crisis financiera, económica, social y humanitaria”. “En Brasil no tenemos un líder a la altura de la crisis”, aseguró al reprobar las políticas empleadas por el ultraderechista Jair Bolsonaro

En diálogo con Nicolás Trotta, Rousseff recordó que como aun no hay vacunas ni remedios específicos para el nuevo coronavirus, “la única alternativa es el aislamiento social”. A eso agregó que “para hacer una contención correcta, la medida debe ser acompañada por testeos y por un fortalecimiento del sistema de salud”.

La dirigente del Partido de los Trabajadores dijo tener miedo por el impacto que el covid-19 tendrá en Brasil y apuntó al manejo que realiza el presidente Bolsonaro de la crisis. “Hay gobiernos conservadores en América latina mucho mejores que el de Brasil. El gobierno de Brasil es un gobierno oscurantista que niega que haya una epidemia en el mundo”, sentenció

Dijo que Bolsonaro y sus seguidores “combaten el aislamiento social” y dicen que el coronavirus es “una gripecita”, por lo que consideró que “Brasil va a enfrentar una situación similar a la de Italia”, donde ya fueron confirmadas casi 25 mil muertes y más de 180 mil contagios.

A la crisis sanitaria derivada de la respuesta del gobierno ultraderechista, Rousseff sumó la existencia de “una crisis política gravísima, una crisis antidemocrática”. Recordó que Bolsonaro participó el domingo de “una manifestación a favor de la intervención militar, del AI5, que fue el acto institucional que cerró el Congreso, que instauró la censura, la persecución política, la muerte, la tortura”.

“Brasil no tiene un liderazgo para sacarnos de esta crisis, al contrario por ejemplo de Argentina, que tiene un presidente que tuvo respuestas rápidas, que tomó medidas correctas de aislamiento, que impidió un aumento exponencial de la cantidad de infectados y muertos”, consideró Dilma sobre el gobierno de Alberto Fernández.

Rousseff reiteró que el aislamiento social es por el momento la solución a la crisis sanitaria, pero la medida debe ser acompañada por políticas que cuiden el bolsillos de los pueblos porque “las reformas neoliberales colocaron a muchas personas en una situación de precariedad laboral”. “Una población ultravulnerable que precisa recibir recursos financieros, dinero para sobrevivir”, definió.

Durante la conversación con Trotta, la exmandataria brasileña también opinó que “es éticamente absurdo querer cobrar la deuda de los países en estos momentos” y aseguró que “hay casi un consenso internacional” para una política de condonación de las deudas externas, pero no avanza debido a la resistencia de los acreedores privados.

Además, cuestionó los bloqueos a Cuba y Venezuela y los calificó como “un genocidio” en medio de la pandemia de coronavirus. “No se puede dejar a los países sin recursos”, señaló.

Consultada por Trotta sobre qué pasará enel mundo cuando se supere la crisis sanitaria, Rousseff opinó que “la política de estado mínimo estará puesta en duda” y habrá una revalorización del papel de los Estados nacionales porque “mostraron que sin su coordinación no se combate el coronavirus”. Agregó que cree que se cuestionará el debilitamiento de los sistemas de salud y de la aplicación de políticas que beneficien al sector financiero y no a los pueblos.

Añadió que la discusión en Europa ahora es por el endeudamiento, debido a que en medio de la cuarentena cae la recaudación de impuestos y las deudas financiarán a los países. “La pregunta es a quién beneficiará ese endeudamiento, a las grandes empresas o a la gran mayoría de la población”, remarcó.

“Habrá una mayor conciencia política respecto a que el austericidio no es capaz de enfrentar una recuperación”, planteó Dilma y dijo que hará falta “un nuevo Plan Marshall”, en referencia al financiamiento otorgado a Europa tras la Segunda Guerra Mundial. “La solución debe ser buscada en la cooperación internacional o no saldremos de la crisis”, insistió y manfiestó que para ello “la presencia de China será fundamental”.

Por último, Rousseff enfatizó que “la cuestión educativa será muy importante como salida de la crisis, será el primer camino de combate a la desigualdad”.