Diálogos por la integración regional, una presentación que contó con grandes expositores

Con la integración regional, la unidad y el sueño de una construcción colectiva, el ex presidente de Uruguay José Pepe Mujica, la candidata a presidenta por el PT de Brasil Manuela D’Avila y el vicealcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello se reunieron en Buenos Aires en el marco de la presentación del libro Latinoamérica Piensa, de Nicolás Trotta, rector de la Universidad Metropolitana de los Trabajadores (UMET). El ex presidente brasileño Lula Da Silva también se hizo presente pero a través de una carta que envió desde la prisión de Curitiba.

“Amigas y amigos reunidos en Buenos Aires que están profundizando los debates y las ideas, la batalla de ustedes por la democracia me hace sentir más fuerte porque sé que no estoy solo aunque traten de aislarme del pueblo brasileño”, decía la carta que envió el ex mandatario Luis Ignacio Lula da Silva la cárcel en Curitiba para dar apertura al debate citado por la UMET y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), en el Teatro del Globo. En su carta, Lula le pidió a Pepe Mujica, su “compañero”, que transmita su abrazo a los participantes.

“Quiero dejarles claro que no voy a desistir de ser candidato a presidente. La única hipótesis para que no sea candidato es que puedan presentar alguna prueba contra mí que justifique que esté preso por alguna razón. La otra posibilidad es que la justicia brasileña vuelva a pasar por arriba de nuestra constitución y que impugne la candidatura. La lucha ahora es para que el pueblo brasileño vuelva a ser feliz”, concluyó la carta de Lula.

Además del ex presidente de Uruguay, el evento contó con la presencia del diputado nacional Felipe Solá; Manuela D’Avila, futura candidata a la vicepresidencia de Brasil; el vicealcalde de Barcelona Gerardo Pisarello, y los moderadores Pablo Gentili, secretario ejecutivo de Clacso, y Nicolás Trotta. El debate hizo foco en los procesos políticos del campo popular en Latinoamérica y Europa.

Mujica pidió que no se olvide la necesaria lucha por la felicidad de cada uno de los seres humanos, en particular los más débiles, y el cambio cultural que implica.

“Lula Libre” y “Marielle Franco presente”, fueron las consignas que se repitieron a lo largo del evento. Desde el escenario D’ Avila saludó con el puño en alto y mostrando su pañuelo verde, en apoyo a la lucha por el aborto legal encabezada por las mujeres argentinas.

Trotta, el primero en disertar, recordó las implicancias negativas que tuvo el consenso de Washington en la región y reflexionó sobre los avances logrados con los gobiernos de Lula, Hugo Chávez, ex mandatario venezolano, Fernando Lugo ex presidente de Paraguay y los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. “¿Hasta dónde se puede llegar si no damos la discusión  por el poder real?”, dijo, invitando a pensar cómo superar los límites del desarrollo latinoamericano. “Lo mejor está por venir si lo construimos juntos,” agregó. Sus acompañantes recogieron el guante.

A su turno, Pisarello contó que en Barcelona lograron instalar un gobierno local feminista y popular. “Hay cosas que no nos perdonan. No nos perdonan que estemos mostrando que hay alternativas. Que no es cierto que tengamos que resignarnos a este neoliberalismo zombi que no hace más que reciclarse con las mismas propuestas que no solucionan ninguno de los problemas de la gente”, dijo el vicealcalde.

“Las principales víctimas de las políticas de Michael Temer son las mujeres y los jóvenes”, sostuvo con firmeza Manuela D’Avila cuando introdujo en el debate la situación de Brasil. Según ella, el objetivo ahora es defender las conquistas democráticas frente a la derecha golpista. “Si sacan al pueblo la posibilidad de elegir a Lula, sacan al pueblo la posibilidad de profundizar la democracia”, alegó.

El cierre del evento estuvo a cargo del ex presidente de Uruguay, que habló sobre el consumismo y la globalización. “Nos estamos acercando a un holocausto ecológico, ¿ustedes creen que una civilización fundada en el despilfarro, con el horizonte de producir ganancia, no es peligrosa para la especie humana?”, interpeló a los presentes Pepe Mujica. “Hay que provocar un cambio cultural centrado en la felicidad de los seres humanos concretos”, insistió.