Día Internacional del Migrante: el 4% de los latinos no vive en el país donde nació

Bajo el lema “Nosotros Juntos”, este miércoles se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Migrante. Según informó la ONU, en el mundo hay 272 millones de personas “que comienzan una nueva vida y construyen nuevas comunidades en cada rincón del mundo». Según cifras oficiales, el 4 por ciento de la población latinoamericana migra en busca de un destino mejor.

El día internacional fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el 2000 con el objetivo de reconocer «la gran contribución que millones de migrantes hacen a la economía y al desarrollo de los países en todo el mundo, y al mismo tiempo revisar los desafíos que la migración presenta para el futuro».

Según datos de la ONU, se calcula que en la actualidad más de 270 millones de migrantes viven y trabajan en un país que no es el de su nacimiento o ciudadanía, cifra que incluye a trabajadores migrantes, refugiados, personas en busca de asilo, e inmigrantes permanentes.

La migración en números

Según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), alrededor del 4 por ciento de la población latinoamericana es migrante, fenómeno que fue creciendo año a año.

La Cepal remarcó que Estados Unidos es el mayor receptor de migrantes latinos y que, como sucede en otros fenómenos, en los flujos de todos los países se puede notar una feminización de la migración. Esto quiere decir que hay mujeres migrantes que hombres. 

Para el organismo es urgente que los gobiernos entiendan la migración como un derecho humano y que trabajen en evitar la “criminalización de la migración”. Para esto es necesario garantizar “acceso a servicios sociales básicos, de educación y de salud, incluida la salud sexual y la salud reproductiva cuando corresponda, para todas las personas migrantes, independientemente de su condición migratoria”.

Los grupos más vulnerables de migrantes son: los menores no acompañados, las personas que se desplazan en situación irregular, las mujeres víctimas de la violencia, las víctimas de trata, las repatriadas y las que se desplazan forzadamente buscando refugio.

En busca de un destino mejor, la historia de Jackson

En Argentina son muchas las personas migrantes que llegaron al país desde fines del siglo XIX, por distintas circunstancias. Tal el caso de Jackson Jean, de 24 años, quien llegó solo hace casi tres años a Argentina desde Haití y luego vino su esposa Snyre Charles. Ambos son afro-haitianos.

El joven contó que nació en 1995 en la localidad haitiana de Los Cayos, al sur de ese país y a los pocos meses se fue a vivir a la capital donde creció y estudió.

Cursaba segundo año de Derecho cuando decidió venir «a vivir otra experiencia» y el 31 de diciembre de 2016 llegó a Buenos Aires, sin su esposa con la que había contraído matrimonio dos meses antes.

«Tenía un amigo acá con el que siempre charlábamos por whatsapp y siempre me contaba cómo era este país; cómo son los argentinos y las oportunidades que ofrece este país», detalló Jackson. Al año siguiente, el 29 de diciembre de 2017, llegó Snyre: «vine a buscar a mi marido que se vino al poco tiempo de habernos casado», relató la joven.

«Entiendo la discriminación de algunas personas de este país como producto de una matriz cultural histórica que a través de la escuela le enseñaron a la población haciéndoles creer que la Argentina es blanca y europea, pero eso es una decisión de más arriba y lamentablemente todavía hay gente que sigue creyendo que eso es real», señaló Jackson.

«Siempre me dijeron que este era un país de blancos y cuando llegué acá empecé a encontrarme con un montón de argentinos negros y una cultura afro muy vigente», indicó el joven haitiano que actualmente cursa materias de primero y segundo año de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de San Martín.

A su vez, Jackson trabaja como perito de traducción, en la Dirección de Asistencia Técnica del Ministerio Público de la Defensa, mientras que Snyre ya se inscribió para cursar el Profesorado de Psicología el próximo año.