Detuvieron en Estados Unidos al ex ministro de Añez por sobornos y lavado de dinero

El exministro del Interior de la última administración de facto de Bolivia, Arturo Murillo, fue detenido en Estados Unidos acusado de liderar una red de corrupción y lavado de dinero. El hombre fuerte de la gestión de Jeanine Áñez habría comprado material antidisturbios para la policía a partir de una compra irregular con sobreprecios y presuntos sobornos.  El Gobierno boliviano adelantó que pedirá su extradición. 

Murillo y su jefe de Gabinete, Sergio Méndez, “están acusados ​​de recibir sobornos pagados por una empresa estadounidense e individuos para asegurar un contrato con el gobierno boliviano y luego utilizar el sistema financiero estadounidense para lavar esos sobornos”, detalló el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

También fueron detenidos los estadounidenses Luis Berkman, de 58 años, Bryan Berkman (36) y Philip Lichtenfeld (48), quienes, según la investigación, pagaron 602.000 dólares en sobornos a funcionarios del Gobierno boliviano en beneficio de Murillo, de Méndez y de otro boliviano funcionario del Gobierno que no fue identificado.

Para promover el esquema de sobornos, que ocurrió entre noviembre de 2019 y abril de 2020, Bryan Berkman, Luis Berkman y Lichtenfeld lavaron los pagos a funcionarios del Gobierno boliviano a través de cuentas bancarias en Florida y Bolivia

Según el comunicado de la Fiscalía, los sobornos se pagaron para que la empresa de Bryan Berkman, con sede en Florida, “obtuviera y mantuviera negocios del Ministerio de Defensa de Bolivia”, añade el comunicado.

Se trataba específicamente de un contrato de aproximadamente 5,6 millones de dólares para enviar al país andino gas lacrimógeno y otros equipos no letales.

Por su parte, el actual ministro de Gobierno boliviano, Eduardo del Castillo, anunció que pedirán a Estados Unidos la extradición de Murillo y Méndez. Además, el Ejecutivo boliviano pedirá la extradición del exministro de Defensa Luis Fernando López, investigado en el mismo caso, quien estaría en Brasil.

De acuerdo con los datos que maneja el Gobierno de Bolivia, la compra de los materiales en cuestión tuvo un costo de 5,6 millones de dólares, aunque el precio real supondría 3,3 millones.

Para Del Castillo, los 2,3 millones que faltan son un “robo al pueblo boliviano” por parte de lo que calificó como un “clan mafioso”.

Según la información de las autoridades bolivianas, Murillo se encuentra en Estados Unidos desde el 12 de noviembre de 2020. Salió del país semanas después del triunfo del presidente, Luis Arce, en las elecciones de octubre, que significaron el fin del gobierno de facto y el regreso al poder del Movimiento Al Socialismo (MAS), luego de que el líder de ese partido, Evo Morales, fuera forzado a renunciar a la presidencia.