Detuvieron al jefe de despacho de Guaidó por «terrorismo»

Roberto Marrero, asesor del líder opositor venezolano Juan Guaidó, fue detenido este jueves acusado de integrar una célula terrorista. El autoproclamado presidente interino condenó el “secuestro”, que consideró también una muestra de “debilidad” del gobierno venezolano. Por su parte, Maduro afirmó que no le temblará el pulso para detener a “grupos terroristas”.

Marrero, abogado de 49 años, fue arrestado en la madrugada por el servicio de inteligencia (Sebin) en su residencia de Caracas, investigado por integrar una «célula terrorista» que planeaba atentados, según aseguró el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, en la televisión estatal.

«Como no pueden llevarse preso al presidente encargado, se llevan a los más cercanos. Acá seguiremos, pase lo que pase seguimos adelante», sostuvo en rueda de prensa el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó. Además, alertó que el Parlamento venezolano tomará pronto «acciones» para denunciar la detención de Marrero, que fue secretario del Parlamento en 2016.

Más tarde, Maduro, sin nombrar a Marrero, se refirió a la «captura de un grupo terrorista» que planeaba atacar unidades militares, hospitales y estaciones de metro con «mercenarios de Colombia y Centroamérica». De acuerdo a Reverol, Marrero «es el responsable directo de la organización de estos grupos criminales» y reveló que al abogado le incautaron un «lote de armas de guerra» y dinero.

En un comunicado, la Fiscalía señaló que Marrero es investigado por «su presunta vinculación con delitos que implican la violación del orden constitucional y la promoción del terrorismo y la violencia, incluyendo el intento de magnicidio al Jefe del Estado».

La reacción internacional no tardó en llegar. La ONU expresó «preocupación» y pidió a todos los actores «disminuir las tensiones». Mientras que la Unión Europea (UE) exigió la liberación de Marrero «de forma inmediata e incondicional», al igual que el Grupo de Lima (13 países latinoamericanos y Canadá).La UE consideró además que estos sucesos «socavan los esfuerzos» de un grupo de países europeos y latinoamericanos que busca una solución pacífica al conflicto.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, dijo que su país no tolerará el «encarcelamiento o intimidación (…) del gobierno legítimo», mientras que Elliott Abrams, representante de la Casa Blanca para la crisis venezolana, expresó que «el gobierno va a aprender que esos acontecimientos tienen resultados inmediatos y duros».

El arresto de Marrero ocurre un día después de que la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunciara «detenciones arbitrarias» de opositores en Venezuela.