Desfile de sepelios de mujeres

México

Las cifras sobre la violencia de género en el estado de México, conocido como Edomex, son escalofriantes. Más aún si se entra en el detalle de cada uno de los casos, que alcanzan, en muchas ocasiones, a niñas menores de 5 años. El reporte Qué hay detrás de los feminicios da cuenta de esta realidad en profundidad entre 2005 y 2007, cuando Enrique Peña Nieto gobernaba el distrito.

Sin Embargo

Humberto Padget – Sin EMbargo (México)

El Gobernador mexiquense Eruviel Ávila se sonroja y huye cuando le preguntan por qué no recibe a las madres de las mujeres asesinadas en su estado. El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), César Camacho Quiroz, insiste en que su partido es lo mejor que puede pasarle a los mexicanos. El Secretario de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet Chemor, afirma que eso de la violencia no es tema escolar, sino de los hogares y los medios de comunicación. El Presidente Enrique Peña Nieto calla ante el desfile de sepelios de mujeres en su entidad natal, el Estado de México. Todos ellos tienen algo en común: han gobernado el estado más poblado y con mayor dotación de recursos públicos de México. Y, entre coloretes sobre las mejillas, fanfarrias, evasivas y silencios, en esa entidad un niño desenfunda un arma y dispara a otro en la frente a media clase; un policía golpea con brutalidad al hijo de su novia y huye, y se siegan las vidas de las más pequeñas, porque una cosa es clara: en los últimos 23 años, el estado que ha sido gobernado por esos hombres del PRI es también el peor sitio para ser niña en todo el país.

Una niña de dos años y cuatro meses fue golpeada en el Estado de México todos los días del resto de su vida por su padrastro, apenas dos semanas después de que el hombre se instalara en su casa. 

La tortura adquirió especialización; en una ocasión, después de que el hombre obligó a su novia a tener sexo, encendió un cigarrillo, levantó la blusa de la niña y oprimió  la brasa en cuatro ocasiones contra su abdomen. Algo le atraía de ese lugar del cuerpo, adonde regresaba con frecuencia. Ahí la mordía. 

El hombre propuso a su madre dos alternativas para cesar las golpizas: regalarla o venderla. Ella juraría a las autoridades que intentó abandonarlo, pero él amenazó con matar a su hija; fue convincente, tomó un machete y lo meció sobre la cabeza de la menor. 

“En los últimos 23 años, el estado que ha sido gobernado por esos hombres del PRI es también el peor sitio para ser niña en todo el país”

Su madre quiso salvarla, arrebatarla, pero él alcanzó a golpear su cuello. La mujer se diría sin opciones más que cuidar, en la misma casa, la recuperación de la nena. La bañó al día siguiente. –¡Ya está grandecita, puede hacerlo ella sola! –bramó él y la arrojó al suelo.

 La pateó hasta dejarla inconsciente. Al día siguiente la niña no despertó, sólo respiraba agitada. Su madre decidió llevarla al hospital. Fue inútil. 

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La historia –sin detalles del municipio, nombres ni fechas– es tomada del informe Qué hay detrás de los feminicidios. Una lectura sobre sus redes sociales y culturales: la construcción de nuevas subjetividades, elaborado por Jimena Valdés Figueroa, investigadora académica sobre asuntos de género, en coautoría con Nelson Arteaga. 

El estudio se basa en el análisis de 121 averiguaciones previas de homicidios contra mujeres registrados entre 2005 y 2007 –durante el gobierno mexiquense de Enrique Peña Nieto–  y catalogados por la propia Procuraduría del Edomex como dolosos.

El informe, realizado desde la Universidad Autónoma del Estado de México, obtuvo en 2009 el Premio Iberoamericano de Ciencias Sociales y es atraído ahora porque, mientras el gobierno del Estado de México se obstina en negarse a admitir la alerta de género por las altas tasas feminicidas, la entidad del Presidente resulta el peor sitio en el país para ser una niña pequeña.

“El informe es atraído ahora porque, mientras el gobierno del Estado de México se obstina en negarse a admitir la alerta de género por las altas tasas feminicidas, la entidad del Presidente resulta el peor sitio en el país para ser una niña pequeña”

En ninguna parte de México como en esa entidad han muerto menores de cinco años, de acuerdo con las tasas de asesinatos intencionales pro grupos de edad elaborados por SinEmbargo. 

Los números mostrados indican la tasa, es decir, el número de muertes por agresión por cada 100 mil mujeres residentes en el estado de referencia y en niñas menores de cinco años. Se resaltan en color amarillo las tasas consideradas “altas”, con valores de entre 3 y 6, y “muy altas”, coloreadas en rojo. 

Este criterio es tomado del estudio Feminicidio: Un Problema Global, un análisis internacional elaborado por el proyecto Small Arms Survey –Estudio de las Armas Ligeras–una iniciativa independiente del Instituto de Graduados de Estudios Internacionales y de Desarrollo con sede en Ginebra, Suiza.

 

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