Descubrieron una tumba múltiple en una ciudadela prehistórica de Perú

Un equipo de arqueólogos halló una antigua tumba múltiple con los restos de 25 personas, entre ellas mujeres y niños, en la ciudadela prehispánica de Chan Chan en el norte de Perú. En el lugar se encontraron también 70 vasijas de cerámica y objetos relacionados al trabajo textil como agujas de metal y tizas.

“Todos los objetos que se encontraron junto a ellos tienen que ver con la producción textil. Probablemente estas personas se dedicaron a ello”, explicó Sinthya Cueva, directora del Programa de Investigación Arqueológica de Chan Chan.

Los restos humanos casi intactos fueron hallados en un área de apenas 10 metros cuadrados. 

Se trata de un probable cementerio en que se documentan entierros, primarios y secundarios. En un caso, la osamenta mantiene su posición anatómica, mientras en el otro, los huesos aparecen desarticulados que, por su particular blanqueamiento, parecen haber estado expuestos a la intemperie. 

Para Cueva, hay dos momentos de inhumación: el primero y más antiguo ocurrió cuando Utzh An, era vigente, en su ocupación original: los difuntos fueron depositados directamente. 

En el segundo momento, los restos funerarios fueron traídos de otro lugar para ser depositados en las mismas fosas del primer grupo de individuos. “Ello evidencia que los Chimús solían reubicar y manipular a sus difuntos”, enfatizó.

El director del Proyecto Especial Complejo Arqueológico Chan Chan, Jhon Juárez Urbina, dijo que espera se pueda ampliar más adelante el área de excavación, debido a que existen razones suficientes para que los arqueólogos sostengan que este es un nuevo cementerio Chimú.

Chan Chan y los Chimú

Chan Chan era un sitio dirigido por la clase gobernante de la cultura chimú, cuyos integrantes solían ser enterrados en plataformas funerarias, en estructuras mayores, según Cueva.

La cultura chimú floreció entre los años 900 y 1450 en la costa norte de Perú. En tanto que Chan Chan significa “sol resplandeciente” en el idioma nativo.

Tenía diez palacios amurallados sobre una extensión de 20 km2 y en su mejor época estaba poblado por unas 30.000 personas.

La ciudadela fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, pero ese mismo año fue incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad en Peligro debido a la acción de invasores, de filtraciones de agua de mar y las lluvias.