Denunciaron “un duro golpe al estado de derecho” en un nuevo juicio contra Lula

La Fiscalía brasileña acusó de nuevo este lunes al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva por lavado de dinero. Esta vez, por una operación realizada por otra persona en Nueva Guínea. Los abogados del líder del PT denunciaron que la acusación está “fabricada” para “dar continuidad a una persecución política sin precedentes por la vía judicial”.

De acuerdo a la denuncia presentada por los procuradores encargados de la Operación Lava Jato, Lula influyó en decisiones del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, que resultaron en la ampliación de negocios del grupo brasileño ARG en ese país africano

A cambio, la Fiscalía de Sao Paulo afirma que el expresidente, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, habría recibido un millón de reales (263.000 dólares al cambio actual) “disimulados” como donaciones para el Instituto Lula entre septiembre de 2011 y junio de 2012.

“Todas las donaciones al Instituto Lula son legales, declaradas, registradas, pagaron los debidos impuestos, fueron usadas en las actividades del Instituto y nunca tuvieron ningún tipo de contrapartida”, señaló en un breve comunicado difundido este lunes la institución.

La defensa del expresidente calificó la acusación de “un duro golpe al estado de derecho porque subvierte la ley y los hechos para fabricar una acusación y dar continuidad a una persecución política sin precedentes por la vía judicial”.