Deforestación sin control en el Amazonas brasileño: un 94 por ciento de la tala es ilegal

Un informe de expertos develó que casi toda la deforestación que registra el Amazonas de Brasil es ilegal. El estudio se presentó luego de que la Cámara de Diputados de Brasil aprobara un proyecto de ley que flexibiliza las exigencias ambientales para emprendimientos agropecuarios y energéticos, una norma que podría agravar la situación en el pulmón del planeta.

La investigación, realizada por universitarios de organizaciones ambientalistas, entre ellas World Wildlife Fund Brazil, el Instituto Centro da Vida y el Instituto IMAFLORA señala que la reciente promesa del presidente Jair Bolsonaro de proteger al Amazonas de la tala ilegal “es poco realista” por la falta de transparencia sobre el uso autorizado de la tierra en esa región.

Bajo presión para reducir la destrucción de la mayor selva tropical del planeta, Bolsonaro prometió durante la Cumbre sobre el Clima del mes pasado eliminar la deforestación ilegal hacia 2030. Una misión que parece imposible, dado que las autoridades fracasaron en implementar leyes para determinar cuánto y dónde se deforesta legalmente, indica el estudio. 

El reporte indica que 94% de la deforestación en la Amazonía y la región circundante de “Matopiba”, que engloba parte de los estados de Maranhao, Tocantins, Piauí y Bahía, es ilegal.

Esto ocurre porque incluso en los casos en  que los agricultores, ganaderos y madereros tienen permiso para usar la tierra, las autoridades son incapaces de documentar cómo se aplica la legislación para su explotación legal.

“La diferenciación entre la deforestación legal e ilegal es un factor clave para garantizar que la producción agrícola y forestal no están contaminadas por crímenes ambientales”, subraya el texto.

Desde que asumió Bolsonaro se deforestó el equivalente al territorio de Jamaica

Desde que Bolsonaro asumió el poder en 2019 se registró un marcado repunte de la deforestación en la mayor selva tropical del mundo.

En los 12 meses previos a agosto de 2020 (año de referencia en esa medición), la deforestación en la Amazonía brasileña aumentó 9,5%, el equivalente a un territorio mayor al de Jamaica, según datos oficiales.

!Foto: Tarso SARRAF / AFP)

El presidente ultraderechista está bajo una fuerte presión internacional para limpiar la imagen de su gobierno en temas medio ambientales y el poderoso agronegocio está preocupado por las consecuencias de esas críticas en el mayor exportador de carne y soja del mundo.

A esta situación se suma el proyecto aprobado recientemente en Diputados, que brinda licencias a las actividades agropecuarias de “pequeño porte” o “sin riesgo biológico” en propiedades ya registradas.

Contempla asimismo un tipo de “licencia por autorización de compromiso”, mediante la cual bastará con una promesa escrita de cumplimiento con las normas ambientales para iniciar obras de duplicación de rutas o de líneas eléctricas.