Defendamos la paz: masiva movilización para pedir el fin de los asesinatos a líderes sociales

Miles de colombianos se movilizaron en todo el país para exigir el fin de los asesinatos a líderes sociales, que no cesan desde que se firmó el acuerdo de paz. Las marchas fueron convocadas por el movimiento Defendamos la paz, que unió a la oposición y organizaciones de derechos humanos, ambientales, campesinas e indígenas. La Defensoría del Pueblo lleva contabilizados 462 crímenes, a los que hay sumar también los asesinatos de 135 exguerrilleros de las FARC.

Días antes, los movimientos políticos de la izquierda desafiaron a Duque y a sus ministros a que salieran a rechazar esta violencia que desangra el país, y el mandatario se unió a una de las manifestaciones en Cartagena de Indias.

Allí, reiteró su «compromiso con la causa de la protección y defensa de los líderes sociales» y manifestó que no era un día para «causas ideológicas» ni de «Gobierno y oposición». Según la Defensoría del Pueblo fueron asesinados unos 462 líderes sociales entre el 1 de enero de 2016 y el 28 de febrero último. Para otras organizaciones el número sube hasta 700.

En la capital colombiana marcharon funcionarios de entes públicos como la Defensoría del Pueblo o algunas subsecretarías de la Alcaldía de Bogotá.

En la cabecera de la manifestación se juntaron algunas de las figuras más conocidas de la política colombiana, como el senador Iván Cepeda, del Polo Democrático Alternativo; el congresista Roy Barreras, cercano al expresidente Juan Manuel Santos; y el líder de la FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko.

El líder opositor Gustavo Petro consideró que los asesinos de líderes sociales se sienten «legitimados» por el «discurso de la violencia del Gobierno y de los sectores políticos que lo acompañan». «Son discursos anacrónicos llenos de odio que quieren mantener a la sociedad colombiana como lo han hecho en los últimos dos siglos: en guerras permanentes», señaló el legislador.

Desde la caribeña Cartagena, Duque rechazó “profundamente todas las expresiones violentas que han tenido como combustible el narcotráfico, el crimen organizado, la minería ilegal y el contrabando, prácticas de las que se valen muchos de los que han acallado las voces de los líderes sociales en el país».

En el movimiento «Defendamos la Paz» conviven académicos, periodistas, defensores de derechos humanos y exintegrantes del equipo negociador de paz del Gobierno con las FARC, como Humberto De la Calle, María Ángela Holguín, Juan Fernando Cristo, Luis Carlos Villegas, Frank Pearl y el senador Roy Barreras, entre otros.

En Bogotá, la concentración fue en el Centro Nacional de Memoria Histórica, desde donde los manifestantes caminaron hasta la céntrica Plaza de Bolívar. La idea de la convocatoria nació hace algo más de un mes, cuando la líder social María del Pilar Hurtado fue asesinada en el norte del país.

La imagen del cuerpo de Hurtado tirado en una empobrecida calle de tierra de la localidad de Tierralta junto a uno de sus cuatro hijos que llora y patea las piedras de bronca e impotencia conmovió a una parte importante del país y desnudó la crisis humanitaria que venían denunciando muchos de los involucrados en el proceso de paz.

Esta no fue la primera marcha que se realiza con el reclamo de frenar los crímenes, pero sí la primera que reunió a todo el espectro de la oposición y la sociedad civil, más allá de sus diferentes posturas políticas. Además de las muertes de líderes sociales, al menos 135 exguerrilleros de las FARC que entregaron las armas y cumplían con el acuerdo de paz fueron asesinados.

A diferencia de lo que sucedió en los años 80 y 90 cuando una primera generación de grupos paramilitares exterminó en las grandes ciudades al partido político surgido de un acuerdo de paz con un sector de las FARC, esta vez los ataques están dirigidos a líderes locales, en general pobres, sin proyección nacional, que trabajan en territorios rurales y alejados.