El país que anhela la oposición

Argentina

El debate entre los candidatos opositores a las elecciones presidenciales puso en evidencia las contradicciones en sus discursos. No hubo definiciones de fondo ni menciones al rol del Estado frente al mercado o a las políticas de ingreso universal, tampoco se escucharon propuestas concretas pero se replicaron las promesas de mano dura en materia de seguridad.

Foto: Agustín Macarian- AP

Laura Vales- Página/12 (Argentina) 

Los cinco candidatos de la oposición pasaron anoche por el debate presidencial organizado por la ONG Argentina Debate. En la Facultad de Derecho de la UBA, Mauricio Macri y Sergio Massa prometieron mano dura en temas de seguridad y ascenso social para los más pobres, aunque sin entrar en detalles sobre lo qué harán con la economía. Los organizadores del encuentro dejaron vacío el atril de Daniel Scioli para marcar su ausencia en el encuentro, que tuvo sólo por momentos algunas chispas, cuando los presidenciales tuvieron que hacerse preguntas cruzadas.

Los atriles y el orden en que los candidatos entraron al aula magna fue decidido por sorteo. A Margarita Stolbizer (Progresistas) le tocó ingresar primero, seguida por Macri. El candidato de Cambiemos, con signos de estar bajo tensión, se confundió de lugar y quiso ocupar uno en el centro del escenario, por lo que los conductores tuvieron que intervenir para mostrarle su lugar. La escena tuvo un tono delarruesco, y mostró ya en los segundos iniciales del debate a un Macri entre nervioso e inseguro. Nicolás del Caño (FIT), Sergio Massa (UNA) y Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal) completaron el elenco de participantes. Sobre el escenario, los organizadores dejaron montado el atril vacío destinado a Scioli.

El debate arrancó con las propuestas económicas de cada espacio. El formato del encuentro había sido acordado con cuatro bloques temáticos, el inicial con el título “Desarrollo económico y humano”.

Macri y Massa, como los postulantes con más chances de sacarse votos en la confrontación, dedicaron la mayor parte de sus segundos a competir en la promesa de medidas para mejorar la vida de los pobres y garantizar mayores ingresos a los trabajadores. El jefe de gobierno porteño, por ejemplo, aseguró que hará todo para “lograr la pobreza cero” si es presidente, inmediatamente después habló de urbanizar las villas y de otorgar un millón de créditos hipotecarios para acceder a la vivienda propia. También prometió “terminar con el Impuesto a las Ganancias sobre los sueldos”.

Como Macri, Massa sostuvo que va a “eliminar el Impuesto a las Ganancias a los trabajadores” y que de llegar a la Rosada habrá “un millón doscientos mil” créditos hipotecarios para que las familias que alquilan puedan comprar su casa. Propuso además promover el primer empleo mediante la ley del aprendiz y dedicó otra parte de su exposición a los jubilados, asegurándoles que si llega al Gobierno podrán cobrar el 82 por ciento móvil y los juicios que ganaron al Estado. “Los fondos del sistema jubilatorio hoy se usan para financiar el déficit de (el ministro de Economía Axel) Kicillof”, dijo.

No hubo definiciones de fondo ni menciones al rol del Estado frente al mercado o a las políticas de ingreso universal. Cuando todavía no había terminado este primer bloque temático, Margarita Stolbizer le hizo pasar a Macri su segundo mal momento. Fue porque los candidatos, después de exponer su propuesta, tuvieron que contestar una pregunta formulada por alguno de sus adversarios.

” No hubo definiciones de fondo ni menciones al rol del Estado frente al mercado o a las políticas de ingreso universal. Cuando todavía no había terminado este primer bloque temático, Margarita Stolbizer le hizo pasar a Macri su segundo mal momento “

La candidata de Progresistas le recordó al jefe del PRO los contratos irregulares que le otorgó al periodista Fernando Niembro y le preguntó: “¿Cómo se mezcla esto con su modelo de desarrollo?”.

Lo más interesante del debate fueron las preguntas cruzadas entre los postulantes. En especial las de Stolbizer y Del Caño, que pusieron en evidencia más de una vez las contradicciones entre el discurso y los hechos de sus adversarios.

“¿Con qué autoridad moral exige a los docentes presentismo, si usted se ausentó del 90 por ciento de las votaciones en la Cámara de Diputados y no emitió palabra en las sesiones de este año?”, le preguntó por ejemplo Del Caño a Massa. “Es mentira”, respondió Massa.

Stolbizer preguntó a Rodríguez Saá, después que había expuesto sobre derechos humanos, por qué San Luis no aplica la ley contra la violencia de género (“no gobierno San Luis”, contestó Rodríguez Saá) y confrontó las promesas para la educación y los jóvenes hechas por Massa con su intención de bajar la edad de imputabilidad “para meter preso a un chico de 14 años que roba un kiosco”.

Cuando les tocó preguntar, los presidenciales de Cambiemos y UNA en cambio trataron de mostrarse amigables, en un plan de baja agresividad, preguntando cosas como “¿cuál es el modelo que tiene para lograr la mejor educación a la que todos aspiramos?”. En esta línea, Massa tuvo un toque de picardía cuando le tocó interrogar a Macri: “Mauricio, en los últimos días nos acusan, descalifican a nuestras fuerzas, y es como si plantearan que porque tu papá, o tu primo o tu mejor amigo contrataron con el Gobierno eso te descalificara a vos. ¿No crees que llegó el momento de hacer un acuerdo entre todos contra la corrupción?”. “Estoy de acuerdo”, replicó Macri, “salvo con tu chicana inicial que recuerda tus diez años dentro del kirchnerismo”.

El bloque con las definiciones más tajantes y polémicas fue el destinado a la seguridad, que los organizadores propusieron como “Seguridad y derechos humanos”.

” Lo más interesante del debate fueron las preguntas cruzadas entre los postulantes. En especial las de Stolbizer y Del Caño, que pusieron en evidencia más de una vez las contradicciones entre el discurso y los hechos de sus adversarios “

Como lo viene haciendo en su campaña, Massa propuso usar al Ejército “para enfrentar al narcotráfico”. “No me va a temblar el pulso para convocar a las Fuerzas Armadas, ni para pedirles asistencia logística y sanitaria en los barrios de Rosario”, sostuvo en este sentido. En ese marco, hizo flamear su programa de mano dura y llamó a modificar el Código Penal para endurecer penas, estableciendo “cadena perpetua para narcotraficantes, violadores y femicidas” y “un cambio de paradigma” que permita “apropiarnos de los bienes de los narcos y los corruptos”.

El candidato de Cambiemos dijo por su parte que de ser electo creará “una agencia nacional de lucha contra el crimen organizado, que se ocupe del narcotráfico”, y prometió: “en los primeros cien días vamos a entrar en los cien barrios más peligrosos de la Argentina en un plan de pacificación para descabezar a los jefes de las bandas.”

Stolbizer polemizó con ambos y calificó sus propuestas de “repetidas y ya fracasadas”. “Scioli tiene 80 mil policías, la provincia llena de policías y las cárceles llenas de presos, pero tenemos más delito y más violencia”, agregó incluyendo en su crítica al candidato del FpV. “No vamos a tener seguridad si no erradicamos la corrupción, la maraña de la policía con el crimen organizado, porque ahí está el nudo”.

Rodríguez Saá quedó bastante desdibujado mientras Macri y Massa medían fuerzas y Del Caño y Stolbizer intervenían poniéndole picante al debate. En su último tramo, después de pasar por la exposición de propuestas para la Educación y la Infancia, el encuentro destinó un último bloque al Fortalecimiento Democrático. Los candidatos cargaron con críti
cas por la ausencia de Scioli.

“Debió estar acá si aspira a ser Presidente de la Nación. Él nos ha faltado al respeto y la solidaridad elemental que como peronista debió tener”, sostuvo Rodríguez Saá. Stolbizer apuntó que “si no vino a debatir, no tendrá la capacidad de construir consensos”. Massa había recurrido en otro tramo del debate a un golpe de efecto: cuando le ofrecieron usar segundos que habían quedado disponibles por el rechazo de Scioli a participar, pidió que ese tiempo “sea de silencio”. Macri reflotó la chicana de que su adversario no fue al debate por orden de la Presidenta. “Lamento que no esté Scioli acá, pero se ve que en el FpV están con problemas para definir quién gobernaría, en el supuesto caso de que ganaran, si sería Cristina, Zannini, Aníbal Fernández o La Cámpora.”

 

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